Uno de los temas más complicados en la carrera de todo deportista es cuándo retirarse. La fama, la gloria o simplemente el deseo, son los férreos rivales de la edad, las lesiones y a veces, la falta de sensatez. Hoy día vemos cómo los jugadores están alargando sus carreras hasta más de los 40 años, pero ¿cuándo debe uno aprender a decir: hasta aquí?

Las palabras de Eli Manning con respecto a que aún puede jugar bien, hacer las cosas bien, me recordaron mucho las frases de Rocky Balboa sobre tener “una bestia en el sótano”. Es por todos conocido que el de Nueva York ha batallado las últimas tres temporadas para mover la ofensiva de Gigantes. Se creía que con Saquon Barkley apoyándolo por tierra, todo cambiaría, pero ayer, hasta Eli Apple, miembro de la defensiva, cuestionó las decisiones del otrora líder de Giants.

Eso me llevó a pensar, ¿no hubiera sido mejor retirarse cuando le quitó el campeonato a Patriotas por segunda vez? Se hubiera ido en la cima, claro, luego pienso en Brees o el mismo Tom Brady quienes pasan o están cerca de los 40 y siguen jugando en gran nivel y lo entiendo, lo puedo ver reflejado en ese Rocky que decía que aún sentía que tenía algo en el “sótano” que tenía que sacar.

Es una situación complicada porque tenemos el caso de su hermano, quien después de la lesión de cuello y de perder el Super Bowl, regresó un año más para ganarlo con Denver, pero también tenemos a Brett Favre quien regresó para dar lástima. Nadie duda de su valor, de su coraje, nadie duda que Adrian Peterson y Frank Gore, quienes todavía pueden correr con explosividad, que Manning puede tirar largo y preciso y que hasta el mismo Janikowsky puede patear más de 60 yardas, pero como lo decíamos anteriormente, la edad, las lesiones son factores que deben de considerar. La “bestia en el sótano” contra la fama y la gloria, yo en lo personal escogería retirarme cuando estoy en lo alto, pero supongo que quizá siempre quede el deseo de un round más.

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