Karina Pizarro señaló que deben otorgarse mayores recursos a la prevención, atención y seguimiento de esa problemática

Pachuca.- El confinamiento al que orilló la pandemia del coronavirus (Covid-19) incrementó tanto la violencia de género como la doméstica, sostuvo la profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Karina Pizarro Hernández, quien enfatizó la necesidad de una mayor prevención para formar masculinidades más responsables.

“Es estar viviendo con el enemigo, porque si antes podías salir y evadir la presencia de ese hombre que te violentaba, ahorita no puedes”, afirmó la especialista del área académica de sociología y demografía en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) al acentuar que “existen dos pandemias y las dos están matando”, pues desde 2006 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró la violencia de género como una epidemia de salud mundial.

De acuerdo con las estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en enero fueron recibidas 19 mil 183 llamadas relacionadas con agresiones de género a nivel nacional; mientras que para febrero incrementaron a 21 mil 727, y en marzo a 26 mil 171. “Lo anterior se refleja en el aumento de 77 por ciento en la demanda en la Red Nacional de Refugios de abril de 2019 al mismo mes de 2020”, citó la investigadora.

La violencia de género surge a partir de las relaciones de poder, donde ese puede ser ejercido por un varón hacia una mujer o viceversa; sin embargo, los datos apuntan a que la mayoría de las veces los hechos son realizados por hombres, agregó la especialista en temas de género.

Al respecto, precisó que en marzo de 2020 fueron recibidas 115 mil 614 llamadas de emergencia al 911 relacionadas con abuso, acoso sexual, violencia de pareja, violación y agresión familiar. De esas, 3 mil 729 fueron efectuadas por mujeres que pidieron auxilio, es decir, que cada hora fueron reportadas 155 mujeres agredidas.

Pizarro Hernández planteó que, durante el confinamiento, la intimidación doméstica afecta no solamente al sector femenino, sino a los demás integrantes de la familia, como niñas, niños, adolescentes y adultos mayores. De acuerdo con la investigadora, la pérdida de ingresos económicos a causa de la contingencia agrava esa situación.

Pero la violencia doméstica también se expresa mediante la triple jornada de trabajo de ellas, al desempeñar labores del hogar, su cargo en el empleo que tienen y el cuidado de hijos o personas mayores y enfermas. “Estamos viviendo cargas laborales mucho más fuertes y estresantes: tanto las actividades domésticas como las de su trabajo, porque, aunque no vayan físicamente a su centro laboral siguen trabajando”.

La especialista refirió que la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016 indicó que, en México, 43.

9 por ciento de las mujeres ha experimentado ataques por parte de su pareja. “Sin embargo, las instituciones no cuentan con la capacidad instalada para atender a todas las violentadas, pues se requieren más refugios y albergues”, alertó.

Dado el aumento de la violencia de género durante la cuarentena, Pizarro Hernández visualizó tres etapas para combatir ese problema: prevención, atención y seguimiento. “Se tendría que inyectar muchos recursos en la prevención a través de talleres para generar masculinidades más responsables, no agresoras, nuevas paternidades y alternativas para el rol de los hombres”, consideró la también coordinadora del doctorado en ciencias sociales.

Cabe recordar que en 2018 fue creada la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la cual estableció cinco tipos: física, patrimonial, económica, sexual y psicológica; se presentan en distintos espacios como el doméstico, laboral, espacio docente, comunidad o dentro de las instituciones.

En el contexto mundial, cifras de ONU Mujeres precisaron que 243 millones de personas de entre 15 y 49 años han sido agredidas física o sexualmente por su pareja; además, 137 son asesinadas diariamente por un miembro de su familia. No obstante, solo el 40 por ciento del sector femenino agraviado busca ayuda o denuncia.

La profesora también indicó que 14 de los 25 países con mayor número de feminicidios (el asesinato de una mujer por motivos de género) se ubican en América Latina y el Caribe, lo que representa el 56 por ciento. Antes de finalizar, recordó que, frente a ese escenario, la ONU llamó a las naciones a tomar acciones ante el incremento de la violencia de género durante la pandemia.

“Es estar viviendo con el enemigo, porque si antes podías salir y evadirlo ahorita no puedes”

Especialista de la UAEH

Comentarios