“Ya no sé qué hacer
no sé con cuál quedarme
todas saben en la cama maltratarme
me tienen bien, de sexo me tienen bien.
Estoy enamorado de cuatro babys
siempre me dan lo que quiero
chingan cuando yo les digo
ninguna me pone pero.
Dos son casadas
hay una soltera
la otra medio psycho y si no la llamo se desespera”

Es el inicio de una ¿melodía?, ¿canción?, de Maluma, un ¿cantante? colombiano de reguetón, que en el último año se ha vuelto popular y es difundido sin filtro en muchos espacios de radio, de música y de lugares de diversión. Sin embargo, escuchando con detenimiento cualquiera puede darse cuenta de la pobreza, no de sus expresiones, sino de su ser hombre, ser sexual y hasta ser macho.
El tema es la sexualidad ejercida con varias mujeres: ¿poligamia?, ¿poliamor?, ¿infidelidad?, o ¿doble moral? Es toda una duda, porque no va más allá de describir su super “potencia” al relacionarse sexualmente con cuatro mujeres, o “babys” como las identifica. Sin lugar a duda el objetivo de este señor es alardear de su situación, en una descripción soez y sin ninguna imaginación, la literalidad de sus palabras es pobre y grosera a la sexualidad humana.

“La primera se desespera
se encojona si se lo hecho afuera.
La segunda tiene la funda
y me paga pa’ que se lo hunda.
La tercera me quita el estrés
polvos corridos, siempre echamos tres
a la cuenta de una le bajo la Luna
pero ella quiere con Maluma y
conmigo a la vez.
Estoy enamorado de las cuatro
siempre las busco después de las cuatro
a las cuatro les encanta en cuatro
y yo nunca fallo como el 24.”

Se ha insistido constantemente en la necesidad de respetar los derechos de las audiencias, de la urgencia de ofrecer mejores contenidos que eleven la calidad de vida ciudadana, sin embargo las corporaciones de la música en su afán de vender y ganar venden lo que sea, como sea y a quien sea, inundan los espacios de basura de este tipo, que lejos de educar musicalmente agrede y desteje los esfuerzos de fomentar la equidad entre géneros y la educación sexual.
“Me pongo las gafas Cartier saliendo del aeropuerto.
Vestio’ de Osiris, zapatos en pie
Tú tienes mi cuenta de banco y el número de la Master Card
Tú eres mi mujer oficial
me tiene enamorado ese culote con ese pelo rubio.
pero tengo otra pelinegra que siempre quiere chichar
a veces hasta le llega al estudio.
La peliroja chichando es la más que se moja
le encojona que me llame y no lo coja
peleamos y me bota la ropa y tengo que llamar a cotorra pa’ que la recoja.
Tengo una chiquitita nalgona con el pelo corto
Me dice papi vente adentro, si me preña (Bryant Myers)”

En el tema del respeto a las mujeres, las cosifica y las denigra. Fomenta, de alguna forma, la violencia al expresarse de ellas en términos de animalidad. Canciones atentatorias a la dignidad humana. La sexualidad humana es amplia, vasta, diversa, innovadora. Se dice que todo se vale y esto es bello y sublime pero rebajarlo a su poca imaginación y lenguaje reduce la sexualidad al instinto básico.
“De diferentes nacionalidades
pero cuando chingan gritan todas por iguales.
Quiere que la lleve pa’ Medallo.
Quiere que la monte en carros del año.
Que a una la coja.
a la otra la apriete
y a las otras dos les dé juntas en el baño.”

¿Dónde están las leyes? ¿Dónde los guardianes de las buenas costumbres? ¿Dónde quedan las audiencias críticas? ¿Dónde las garantías básicas de los valores que promueven la educación, el Estado, el gobierno, las instancias competentes?
Y que no se diga que se atenta contra la libertad de expresión, porque esto es una agresión a las mujeres, una falta de respeto a la sociedad, un mal precedente para quienes la escuchan, un mal ejemplo para quienes apenas descubren la sexualidad y, sobre todo, una malversación de las prácticas amatorias, porque para clases y canto de la sexualidad humana está el Kamasutra.
Lo que nos toca soportar y tolerar en este supuesto mundo “global”, “neoliberal” y “posmoderno”, pero sobre todo de comercio y comercialización descarnada. ¿Y las voces críticas? Bien, ¡gracias!

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.