Los impactos ambientales que más dañan los bosques de la entidad son los cambios de uso de suelo, plagas y enfermedades, incendios y pastoreo, estos principalmente en coníferas, bosques mixtos, latifoliadas y bosque mesófilo.
De acuerdo con datos oficiales, del total de la extensión territorial de Hidalgo, 42.44 por ciento pertenece a superficies forestales y la extensión restante, 57.6 por ciento, son zonas no forestales que incluyen áreas agrícolas, asentamientos humanos, zonas urbanas, cuerpos de agua y áreas desprovistas de vegetación.

Bosques de coníferas, los más afectados

De las coníferas que existen en la entidad, los bosques de oyamel, cedro y táscate son los más afectados por daño humano, insectos e incendios, de acuerdo con el Inventario Estatal Forestal y de Suelos 2014.
En agosto de este año, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) federal entregó a Hidalgo el Inventario Estatal Forestal, el cual es una herramientas básica para la evaluación y monitoreo de los recursos forestales, así como para la planeación y la toma de decisiones a diferentes niveles.
Dicho documento tiene como objetivos generar la información estadística y cartográfica de la superficie forestal por tipos de vegetación, formaciones, clases de uso y determinar cuál es su situación actual y sus tendencias.
Así como, conocer la evolución de los recursos forestales y su entorno, de su superficie y de las funciones que representan y los beneficios que aportan; y dar seguimiento al Sistema de Información Geográfica de los recursos forestales de la entidad.
Entre los resultados, destaca que el bosque de oyamel (BA) presenta seis factores que lo afectan como son: daño humano directo, enfermedad, otros factores, viento, incendios e insectos, mencionados en orden de mayor a menor daño.
Le siguen los bosques de pino (BP), táscate (BJ), de cedro (BB) y matorral de coníferas (MJ), todos con los mismos factores de afectación.

Estado actual de los bosques en Hidalgo

En el estado existen 10 de las 11 formaciones forestales consideradas a nivel nacional, que son coníferas con 14.41 por ciento de presencia en la entidad; coníferas y latifoliadas (bosques mixtos) con 11.42 por ciento; latifoliadas con 17.87; bosque mesófilo 16.02 por ciento.
Así como, selvas altas y medianas con 13.14 por ciento de presencia en el estado, selvas bajas con 0.67 por ciento, otras asociaciones con 0.05, zonas semiáridas con 7.91, zonas áridas que son las que tienen mayor prevalencia con 18.13 por ciento; y otras áreas forestales con 0.38 por ciento.
La extensión territorial de Hidalgo es de 2 millones 65 mil 454.57 hectáreas, según el marco geoestadístico nacional (Inegi, 2010). Las superficies forestales suman 876 mil 652.99 hectáreas (42.44 por ciento), mientras que las restantes, un millón 188 mil 801.58 (57.56 por ciento) son zonas no forestales.

Perfectible, inventario forestal: Conafor

A casi un año que la Comisión Nacional Forestal (Conafor) Hidalgo y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estatal concluyeron el inventario forestal; y a dos meses que hicieron la entrega oficial, el delegado de la primera dependencia federal Jaime Galindo Ugalde indicó que el documento es perfectible.
“Tendrá a lo mejor pequeños detalles que pueden ser todavía mejorados, pero es una base importante en materia forestal de cómo está municipio por municipio y región por región, en todo nuestro estado, sobre qué superficie (forestal) tenemos”, refirió.
En entrevista, el delegado de Conafor mencionó que el documento servirá para saber hasta dónde puede trabajar la dependencia federal en esos predios con los diferentes programas de manejo forestal que cuenta.
“El inventario forestal es una herramienta importante para mejorar los trabajos, el aprovechamiento forestal y ver algunos municipios que aún no han sido beneficiados o no han tenido el interés de trabajar en ello, para que lo empiecen a hacer”, indicó.
La Conafor y Semarnat Hidalgo concluyeron el documento a finales de 2015; sin embargo, las instancias federales retrasaron la entrega oficial, misma que fue en agosto de este año; actualmente la comisión está en proceso de entregar un ejemplar a cada ayuntamiento para que conozcan el estado que guardan en materia forestal.

  • Bosques de coníferas
    El Inventario Estatal Forestal y de Suelos 2014 reveló que los impactos ambientales más mencionados y visibles en los bosques de coníferas son plagas y enfermedades, y cambio de uso del suelo.
    Además que los daños que más afectan a esa formación son las plantas parásitas y epífitas, los incendios forestales y el daño humano directo, que representan 57.5 por ciento de los individuos reportados con daño.
    Indicó que esa formación tiene excelente potencial forestal, ya que posee un incremento medio anual total de 405 mil 646.06 metros cúbicos.
    La formación se desarrolla en 41 de los 84 municipios de la entidad; misma que está compuesta de los tipos de vegetación bosque de oyamel (BA), bosque de pino (BP) y bosque de táscate (BJ). Los géneros más representativos son Pinus, Cupressus, Juniperus y Abies, que además son de interés comercial para el sector forestal.
  • Coníferas y latifoliadas
    Los daños que más afectan a esa formación son insectos, incendios y enfermedades, que juntos representan a 62.2 por ciento de los individuos dañados. Son los impactos ambientales más mencionados y visibles.
    Esa formación tiene un potencial forestal creciente de 235 mil 364.96 metros cúbicos anuales, y se encuentra en buen estado de conservación, dado que mantiene aún 69.19 por ciento de su vegetación en estado primario.
    De los 84 municipios de la entidad, 35 tienen presencia de esta formación. Los géneros más representativos son Pinus, Quercus y Arbutus, de las cuales las dos primeras son especies de interés comercial para el sector forestal.
  • Latifoliadas
    Estas formaciones son bosques en los que predominan distintas especies de latifoliadas, es decir, especies de hoja ancha, como es el caso del encino; se presentan en 64 municipios de la entidad y ocupan 156 mil 625.80 hectáreas distribuidas en el territorio estatal.
    Los daños que más afectan a esa formación son los insectos, enfermedades y daño humano que juntos representan 64.6 por ciento de los individuos dañados. La formación latifoliadas ostenta el segundo lugar de la superficie forestal, y todavía se conserva 35.21 por ciento de su vegetación en estado primario.
  • Bosque mesófilo
    La formación existe en 30 de los 84 municipios de la entidad, se caracteriza por ser bosques de niebla o mesófilos de montaña, reconocidos por su elevada biodiversidad. Contienen árboles en varios estratos, con abundancia de helechos y epífitas.
    El pastoreo y los incendios forestales son los impactos ambientales más mencionados y visibles. Los daños que más afectan a esa formación son insectos, el daño humano, y las plantas parásitas y epífitas que juntos representan 57.1 por ciento de los individuos dañados.
    La formación ocupa el cuarto lugar por superficie pero el primer lugar en cuanto a número de géneros y especies.

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