Si existe una parte del cuerpo humano que siempre está expuesta es la piel, ya que recibe directamente los rayos del Sol, viento, suciedad y otros factores que la pueden dañar

EDDY ARMENTA /
IMSS HIDALGO
Pachuca.- Si existe una parte del cuerpo humano que siempre se encuentra expuesta a los cambios climáticos es la piel. Por las mañanas, con las bajas temperaturas, puede agrietarse; mientras que en las tardes con el Sol presenta resequedad, y en ocasiones causa quemaduras, e inclusive el polvo puede llegar a hacerle mal.

También es el órgano, el más grande, donde más visiblemente se ven reflejados los estragos que causan los años y el poco o nulo cuidado de ese, que, aunque parezca que es de lo más resistente, puede llegar a padecer por un mal cuidado.

Existen varios tipos de piel, como la seca, grasa, mixta e incluso sensible, por lo que es importante que se acuda a un especialista para poder llevar un tratamiento o para que recomiende una guía adecuada para prevenir algún padecimiento, así como recibir orientación sobre el uso de cremas o productos adecuados que puedan ayudar, explicó Elvira Elvia Escobar Beristaín, coordinadora auxiliar de salud pública en el IMSS Hidalgo.

A pesar que pueda parecer que es un tema de género, no lo es, pues todos deben cuidar su piel, tanto hombres como mujeres, desde pequeños hasta una edad adulta, el cuidado será vital para la salud de otros órganos que protege.

Asimismo, aunque muchos considerarían un hecho simplemente estético usar cremas humectantes e hidratantes, la realidad es que son la clave para mantener la piel libre de afecciones, ya que, por inclemencias del tiempo, puede llegarse a tener problemas de gravedad.

Por lo que uno de los beneficios de usar cremas es evitar la deshidratación de la piel y por consecuente prevenir irritaciones o descamación de la misma; asimismo, en adolescentes previene la aparición de acné o puede presentarse de una manera más leve.

En invierno, con las bajas temperaturas típicas de la época aunada al aire seco y el uso de calefacciones o la mala técnica de vestimenta pueden afectar el índice de lípidos que conforman una de las capas de protección de la epidermis (capa más externa que conforma la piel), lo que provoca picazón y enrojecimiento en algunas partes del cuerpo.

Lo mismo pasa en otoño con el aire y el polvo que se queda en la piel; mientras que en verano con los rayos penetrantes del Sol ese órgano presenta resequedad, por lo que el cuerpo produce más grasa obstruyendo los poros y provocando granos.

Asimismo, usar cosméticos, sobre todo en la parte facial, a la larga lleva a un desgaste considerable, aparentando una edad mayor a la que en realidad se tiene cuando se quita el maquillaje. Por esa razón es importante retirar cualquier producto cuando ya no se requiera su uso.

Tampoco se trata de solo usar productos que coadyuven al cuidado de la piel externa, ya que esa se compone de varias capas, por lo que una parte esencial para cuidarla desde dentro es el consumo diario de agua para eliminar fácilmente las toxinas, tener una dieta balanceada rica en cítricos y verduras, así como dormir el número de horas recomendada por expertos y realizar actividades físicas que no lastimen ese órgano.

  • A pesar de que pueda parecer un tema de género no lo es, pues todos deben cuidar ese órgano, el más grande, tanto hombres como mujeres, ya que el cuidado será vital para la salud de otros órganos que protege
  • Uno de los beneficios de usar cremas es evitar la deshidratación y por consecuente prevenir irritaciones o descamación

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