La Unión Europea
estudia la posibilidad de aplicar impuestos similares a importaciones valoradas en 3 mil 500 millones de dólares para equilibrar el comercio bilateral

Bruselas.-

Las palabras del presidente estadunidense Donald Trump podrían desencadenar una guerra a nivel internacional… una comercial.
Europa, el segundo mayor exportador de acero a Estados Unidos, alertó ayer que adoptará represalias en los próximos días contra una lista de productos de ese país si se concretan las amenazas de Donald Trump.
El republicano prepara imponer un arancel del 25 por ciento al acero y un 10 por ciento al aluminio después de que su Departamento de Comercio le recomendara hacerlo por cuestiones de seguridad nacional.
Como respuesta, la Unión Europea estudia la posibilidad de aplicar impuestos similares a importaciones valoradas en 3 mil 500 millones de dólares para equilibrar el comercio bilateral, de acuerdo con fuentes del bloque.
“Impondremos aranceles sobre (motocicletas) Harley-Davidson, sobre el bourbon y los pantalones de mezclilla”, aseguró el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker en entrevista con la televisión alemana.
Añadió que el plan de Trump es una intervención flagrante que equivale al proteccionismo y cualquier contramedida que apruebe el bloque respetará las reglas de la Comisión Mundial del Comercio (OMC).
Ese organismo internacional, en palabras de su director general Roberto Azevedo, expresó su preocupación en el tema y advirtió que la posibilidad de una escalada es real.
“Una guerra comercial no favorece los intereses de nadie. La OMC seguirá muy de cerca la situación”, agregó.
La avanzada generó controversia alrededor del mundo, al grado que el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que los aranceles estadunidenses incluso dañarían su propia economía, sobre todo en los sectores de manufactura y construcción que son grandes usuarios de acero y aluminio.
Además, el FMI alertó que otros países podrían seguir su ejemplo al ampararse en la seguridad nacional para justificar restricciones u obstáculos a la importación.
Un ejemplo podría ser Canadá –el mayor proveedor de acero y aluminio de Estados Unidos– cuyo Primer Ministro Justin Trudeau calificó la medida de absolutamente inaceptable y se comprometió a revisar el asunto con funcionarios del país vecino.
Por ahora los funcionarios al tanto del plan de Trump no precisaron si las importaciones canadienses y mexicanas estarán incluidas.
Ambos países forman parte del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Al respecto, el economista, jefe de Goldman Sachs, Jan Hatzius, opinó que esa medida podría significar una antesala al abandono del acuerdo comercial por parte de Trump.
Actualmente, delegados de las tres naciones llevan a cabo la séptima ronda de renegociación en el país.

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