Esa expresión, ahora vinculada al medio del espectáculo, tiene dos posibles orígenes, ambos surgidos del teatro.

La primera sugiere que, en la Edad Media, los artistas viajaban de plaza en plaza buscando dónde hacer sus presentaciones. Antes de entrar a un pueblo o ciudad, se fijaban en cuánto estiércol había en los caminos y en sus entradas: si había mucha, eso era una señal de que habían llegado justo el día de mercadeo o había un festejo relevante y tenían mayores posibilidades de recaudar dinero.

Otra versión sugiere que la expresión se acuñó entre los siglos XVI y XVII –la llamada Época de Oro del teatro en Europa–, cuando solo la gente pudiente acudía a ver las obras en carrozas tiradas por caballos: cuanto más público llegara, más mierda de caballo había en las entradas de los teatros.

Cual sea el origen, la frase sirve para “desear la mejor suerte” a quien se presente en una obra, al grado de que decir cualquier otra cosa –así sean los mejores deseos– es considerado “de mala suerte”.

“Brake a leg”

Aunque su equivalente en español sería la frase “Mucha mierda”, se emplea específicamente en la cultura anglosajona.

Durante la época isabelina –sí, cuando vivió Shakespeare– los artistas teatrales montaban sus carpas de pueblo en pueblo. Para asegurar que la mayor cantidad de gente entrara a ver sus obras, la función era gratuita.

Si al público no le gustaba la puesta en escena, empezaban a arrojar vegetales u otros alimentos en descomposición –de ahí expresiones como “recibir jitomatazos” o “huevos podridos”–, pero si la obra y la ejecución de los actores era de su agrado, se esperaban al final y, a cambio, empezaban a arrojar monedas.

Los actores, por su parte, cada que recogían una moneda, debían agradecerlas con una “reverencia” que consistía en doblar una pierna hacia adelante y flexionar la otra hacía atrás –casi o a veces tocando el piso–: si el actor hacía demasiadas reverencias, corría el riesgo de “romperse una pierna”, pero también era sinónimo de haber tenido buenas ganancias.

Con el tiempo, el público cambió las monedas por aplausos –sobre todo cuando ya se comenzaron a cobrar entradas–, pero la costumbre de las reverencias continúa hasta la fecha.

El sendero del Peje

SDP Noticias es uno de los medios digitales mexicanos que han sabido abrirse paso y adaptarse a la nueva forma de comunicar los acontecimientos más relevantes de nuestro país y el mundo. En El sendero del Peje. Crónica de una historia de éxito periodístico se narra la historia de ese medio de comunicación que va ligado a la evolución de los medios digitales, la política, la ideología de izquierda y la carrera de una de las figuras más polémicas e interesantes de México, nuestro futuro presidente: Andrés Manuel López Obrador.

Tres historias confluyen en un mismo sendero y se encuentran el primero de julio de 2018, cuando el Instituto Nacional Electoral declara como ganador, en la elección para presidente de la República, al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

La primera de las historias es la de la izquierda en México, con protagonistas como Lázaro Cárdenas, Heberto Castillo, Rosario Ibarra, Demetrio Vallejo y, por supuesto, Andrés Manuel.

Una izquierda contemporánea que nace en la noche de Tlatelolco en 1968 y que empieza a organizarse y a luchar hasta llegar a la silla presidencial.

La segunda historia es la de Andrés Manuel López Obrador, político tabasqueño que peleó a brazo partido contra un sistema invencible desde la Revolución y que construyó el México en el que vivimos actualmente. Tres veces candidato, hizo válida la consigna de que… la tercera es la vencida.

La tercera historia, narrada por sus protagonistas, es la de un blog llamado El sendero del Peje, que se transformó en SDP Noticias, iniciando una nueva era en el periodismo digital con conceptos nuevos de comunicación como las videocolumnas y los videojuegos, que lo llevaron a aparecer siempre en el top 10 de los portales con mayor audiencia.

Fue tan vertiginoso el crecimiento que Televisa, el gigante de la comunicación en México, adquirió 50 por ciento de las acciones del portal, en uno de los movimientos más importantes que se han producido en el mercado digital mexicano.

Y, por si fuera poco, ya asociado con Televisa, compró una de las startups más exitosas, conocida como El Deforma.

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