La oleada de cambios alcanzó a personajes como los icónicos Pingüinos de Marinela, entre otros más que seguramente se verán afectados tras la revisión a la Ley General de Salud y concretamente a la modificación de la norma oficial mexicana NOM 051, que contiene especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas preenvasados que se comercializan en el país derivado de las altas cifras de obesidad y sobrepeso, particularmente en infantes.

Recientemente, fue presentada a consulta pública un proyecto de actualización de dicha norma, la cual incluye como nuevas disposiciones en materia de etiquetado el uso de sellos preventivos que se aplicarán a las etiquetas frontales, lo que busca hacer más amigable la declaración nutrimental de los productos a través de la inclusión de frases tan concretas como: “Exceso de calorías”, “exceso de azúcares”, “exceso de grasas saturadas”, “exceso de grasas trans”, “exceso de sodio”, entre otras que serán más fácilmente entendibles por los consumidores.

Dichas frases (las cuales serán denominadas sellos), así como leyendas como: “Contiene edulcorantes, evitar en niños”, “contiene cafeína, evitar en niños”, deberán ser colocadas en la esquina superior derecha de la superficie principal de exhibición. Sin embargo, cuando deba incluirse más de un sello el orden de inclusión debe ser de izquierda a derecha en el siguiente orden:
1. Exceso calorías
2. Exceso de azúcares
3. Exceso de grasas saturadas
4. Exceso de grasas trans
5. Exceso de sodio
6. Contiene edulcorantes, evitar en niños
Dicha normativa busca informar al consumidor de forma clara y veraz sobre el contenido de nutrimentos críticos que representen riesgos para su salud en un consumo excesivo.

Pero eso no es todo, otra de las nuevas disposiciones será la suspensión de personajes, dibujos, celebridades, regalos, ofertas, juguetes o concursos, ofertas relacionadas con el precio o el contenido, juegos visual-espaciales o anuncios de redes sociales del producto que fomenten su consumo cuando exista la obligación de aplicar uno o más sellos preventivos.

Es situación sin duda alguna podrá afectar a las marcas, mismas que a través de una labor de años han alcanzado altos niveles de lealtad por parte de sus consumidores.

Tal es el caso de los pastelitos empaquetados sabor a chocolate y rellenos de crema de Marinela, los cuales además de dar cumplimiento a la actual norma de etiquetado han distinguido su producto a través de los famosos pingüinos no solo como elemento visual sino como personajes tan peculiares.

Me parecen plausibles las modificaciones a la norma de etiquetado en el sentido de mantener mejor informado al consumidor respecto a la ingesta de ciertos productos, en aras del derecho a la salud. Sin embargo, me resulta desproporcionada la idea de eliminar personajes que han caminado de la mano con sus productos que además han jugado un papel relevante tanto en la ingeniería publicitaria como en la distintividad de una marca. No olvidemos que una de las funciones de la marca es justamente la distintividad entre sus competidores.

Por lo que, a mi parecer, la eliminación de personajes y/o dibujos además de llevar a la tumba a protagonistas de productos como pastelillos y hojuelas de maíz, entre otros, que ya están perfectamente anclados en la mente del consumidor, afectará profundamente a la industria publicitaria (agencias de diseño y medios de comunicación) y por supuesto a las empresas que han trabajado a lo largo de años en la creatividad, posicionamiento y evolución de sus personajes y promociones publicitarias. Cabe hacer mención que las promociones publicitarias cuando alcanzan un mecanismo novedoso tendiente a promover y ofertar un producto o servicio con un incentivo adicional en condiciones más favorables que en las que normalmente se encuentra en el comercio son protegibles por la vía del derecho de autor.

Al respecto, algunas empresas como Nestlé se han manifestado sobre estas nuevas disposiciones de etiquetado que si un producto lleva un sello no se permitirá el uso de personajes de las marcas o hacer promociones, esto puede ocasionar que aumente el costo de los productos, añadió también que la marca tiene un personaje que muchas veces puede ser histórico, entonces tampoco hace sentido que este producto que el consumidor identifica por toda la vida no pueda tener su personaje.

Por otro lado, Pepsico México coincidió en que el etiquetado debe incentivar la reformulación a través de la innovación y el desarrollo.

Al final, coincido con ambas empresas en que la norma debe tener perfiles nutricionales alcanzables que permitan a las empresas seguir reformulando productos, y por lo que hace a la eliminación de personajes y símbolos que afectan directamente a la marca, espero que la consulta pública de la norma traiga suficientes opiniones respecto de los propietarios de las marcas que han construido su distintividad a lo largo de años y se logre eliminar o modificar esta parte.

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