Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se definen como “el conjunto de tecnologías que permiten el acceso, producción, tratamiento y comunicación de información presentada en diferentes códigos (texto, imagen, sonido)”. El elemento más representativo de las nuevas tecnologías es, sin duda, el ordenador, y más específicamente, el Internet.

Como indican diferentes autores, el Internet supone un salto cualitativo de gran magnitud, cambiando y redefiniendo los modos de conocer y relacionarse del hombre (Toda la información citada aquí es de: Hernández, G y Bello, S (2005). La V de Gowin y la evaluación del trabajo experimental. Ciudad de México, UNAM).

“En líneas generales, podríamos decir que las nuevas tecnologías de la información y comunicación son las que giran en torno a tres medios básicos: la informática, la microelectrónica y las telecomunicaciones; pero giran, no solo de forma aislada, sino lo que es más significativo de manera interactiva e interconexionadas, lo que permite conseguir nuevas realidades comunicativas…
“Por otro lado, un sujeto no solo dispone, a partir de las TIC, de una ‘masa’ de información para construir su conocimiento, sino que, además, puede construirlo en forma colectiva, asociándose a otros sujetos o grupos. Estas dos dimensiones básicas (mayor grado de protagonismo por parte de cada individuo y facilidades para la actuación colectiva) son las que suponen una modificación cuantitativa y cualitativa de los procesos personales y educativos en la utilización de las TIC”.

Se le llama también comunicación síncrona, por ejemplo, a las charlas (IRC), audioconferencia y videoconferencia. La comunicación síncrona se establece en tiempo real. Mediante esta herramienta se pueden establecer “charlas” entre dos o más usuarios de Internet. La comunicación es sincrónica, esto es: los usuarios que conversan lo hacen en tiempo real, por lo que tiene la característica de inmediatez en la comunicación que la asemejan a una conversación presencial, aunque los interlocutores pueden estar situados en cualquier parte del mundo. Las características propias de la actividad implicada por estas herramientas hacen que la comunicación se condicione en cierto sentido. Por una parte, la agilidad de la conversación –aun utilizando el sonido, lo que es muy infrecuente todavía– hace que los mensajes sean cortos y tiendan a emplear formas especiales de codificación en la comunicación –símbolos que adquieren una especial significación abreviando una idea o una frase–. De otro lado, la ausencia de otros elementos de comunicación, que sí existen en la conversación presencial –lenguaje gestual, corporal, etcétera–, provoca que este tenga que introducirse de otra forma y/o altere de manera sustancial la comunicación. Es necesario para su correcto uso tener presente determinadas cuestiones relativas a la seguridad y privacidad.

Se entiende por audioconferencia-videoconferencia lo siguiente: mediante la audioconferencia o videoconferencia, un especialista en un tema puede pronunciar una conferencia que puede ser escuchada y visionada por un grupo de interlocutores situados en diferentes lugares. La complejidad de estos sistemas y su coste hace que aún no sean utilizados habitualmente, no obstante, la integración de estas herramientas de comunicación en actividades que tienen que ver con la vida política del país es un hecho relevante para la historia reciente de México. Uno de ellos es la aparición de los famosos youtuberos twitteros, facebookeros y otras redes. Estos grupos han logrado crear un ambiente informativo que ha llegado a competir con los tradicionales medios de comunicación de masas, como son la radio y la televisión.

Pero para que las tecnologías tomen forma en la realidad política, se debió vincular la vida social con la tecnología y esto ocurrió a través de cambios sociales que recientemente ha vivido México. Y más allá de que las personas se comuniquen y usen las redes para establecer verdaderas sociedades familiares, de amistad, académicas, comerciales, etcétera, lo relevante es que la vida social cambió para que, entonces, la sociedad vea en la tecnología una herramienta que puede utilizar para conseguir sus propósitos. Es la transformación del país del primero de julio, de hace un año, la que potenció el uso de las redes sociales más allá de los marcos de la vida cotidiana.

En particular llama la atención los youtubers, que en la actualidad tienen una gran influencia en la vida informativa del país. Millones de personas lo siguen día a día. Muchos de ellos no surgieron el primero de julio, sino que vienen sumándose a la vida social e informativa desde que las mismas tecnologías aparecieron. Su ascenso tiene que ver con el acoplamiento de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación con la dinámica social y política del país, que poco a poco fue experimentando con opciones políticas hasta que llegó el turno del obradorismo. Con este último, de plano hicieron explosión como una alternativa informativa.

Ocurrió algo curioso. La vida de los medios de comunicación como la radio y la televisión aparecieron tecnológicamente hablando con el surgimiento y consolidación del régimen del partido único en México, allá a inicios del siglo pasado. Es una coincidencia que llama la atención, pues mientras que la radio y la televisión forman parte de la época cultural del México priista, el posible fin de esta corriente se encuentra asociada al fin de la influencia que la radio y la televisión tuvo en la sociedad mexicana del siglo XX. Y con el fin de ese modelo de sociedad y de economía, también parece que está más que cantado el debilitamiento no de los medios, porque seguirán teniendo una gran influencia social, pero sí definitivamente de las empresas, promotores y caras visibles en programas de televisión, sobre todo de los noticieros.

Parece que el fin del modelo de sociedad que nos heredó la Revolución mexicana se encuentra en una etapa en la que el debilitamiento del modelo autoritario de sociedad también se llevará a la tumba a las empresas de los medios de comunicación tradicionales. Por otro lado, esta situación coincide con el surgimiento de nuevas alternativas de información. El espacio no da para adentrarnos en los principales youtubueros, twitteros, facebookeros, etcétera, pero es importante señalar que los más destacados se caracterizan por ser especie de “soldados” del obradorismo. Como están en una época de auge de esta corriente, el respaldo a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) les ha dado buenos dividendos. Sabiendo de esta fuerza informativa, así como de los niveles de aceptación con que cuenta, Obrador ha podido lanzarse abiertamente contra los medios tradicionales.

Los campechaneandos, chapuceros, quesadilla de verdades, sin censura, etcétera, son los más destacados; hablaremos de ellos en otras entregas.

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