Kenizé Mourad

Paulo Roberto Gómez Restrepo

Sobre el autor
Kenizé Mourad
Es una periodista y escritora francesa con ascendencia indo-turca, especializada en temas de la india y el oriente próximo, fue miembro de le Nouvel Observateur como corresponsal de guerra y, como escritora varias de sus obras, como De parte de la princesa muerta y Los jardines de Badalpur, sus dos primeras novelas, giran en torno a la cultura oriental y la historia de su familia.

Nació en París el 14 de noviembre de 1939. Año y medio más tarde, su madre, una princesa otomana que escondió su embarazo y se exilió fuera de su país, murió. Huérfana, Mourad (que años después utilizó el apellido de su madre, descendiente del sultán Murad el quinto, como firma literaria) pasó por diferentes familias adoptivas, hasta que, años más tarde, su padre, un rajá de la india, se enteró que en Suiza existía una hija suya de la cual nunca conoció su existencia. En la tarjeta de presentación que el mensajero del rajá entregó en la embajada, simplemente se lía: “De parte de la princesa muerta”.

Kenizé Mourad nunca conoció su pasado y la historia de su familia hasta muy avanzada edad, su madre murió poco más de un año después de que naciera y su padre no sabía que existía. De parte de la princesa muerta es un viaje histórico y muy personal en el cual la autora busca la manera de recordar, reinventar y reconocer a la progenitora que no conoció, es una marcha constante a través de cuatro países y mundos de diversos colores y excesos para encontrar la figura curiosa, combatiente y altiva de su madre: Selma.

Selma es una niña nacida en la corte del imperio Otomano durante la primera parte del siglo XX, hija de una sultana que lleva a su vez ese mismo título marcado en su sangre y en su educación. Con el nacimiento de la República turca y la caída del imperio que representa su familia, es forzada a salir de su país y a conocer el exilio en Líbano, donde conoce más de cerca las costumbres extranjeras y abre sus ojos a otras partes del mundo.

Allí conoce de nuevo el exilio y tiene que abandonar el país –y esta vez a su familia también– cuando es casada, contra su voluntad, con un rajá de la india, donde la princesa se enfrentará a nuevas luchas políticas, dilemas amorosos y la dolorosa adaptación a una cultura aún más estricta que las que había conocido antes.

En las últimas partes del libro, Selma queda embarazada, lo cual le motiva para exiliarse voluntariamente hacia Francia, donde enfrentará nuevas adversidades, aventuras y sentirá en carne propia las consecuencias de la guerra durante sus últimos días de vida.

Estructurada en cuatro partes, cada una desarrollada en un país diferente con un tono y un ambiente acorde y a través de momentos específicos de la vida de Selma, el texto sirve como una fotografía y casi un resumen de la historia de los últimos 100 años de la “transcontinental” Turquía, poniendo en perspectiva diferentes culturas, naciones y hechos históricos en los que podemos observar personajes tan dispares e importantes como fueron Gandhi, Mustafá Kemmal, Hitler o el panteón dorado del Hollywood estadunidense, todo entregado en una narrativa ágil y envolvente con la que la autora nos sumerge de lleno en la particular historia de la vida de su madre.

Los hechos históricos y el peso de la cultura y el color de sus personajes parecen, por momentos, opacar la trama, sin embargo, toda la obra está demarcada por la idea del exilio y la lucha de Selma contra las tradiciones y circunstancias que la oprimen, conforme avanzan los capítulos es ella, y su batallar incansable, quien mueve el ritmo de la historia y termina opacando los ricos y numerosos detalles históricos que rodean la historia.

Un libro recomendado para todo aquel que esté interesado en la cultura oriental, las historias de corte, poder y política finamente contadas, la historia del imperio Otomano (contada subjetivamente) y en realidad cualquiera que disfrute conocer personajes, sobre todo mujeres, que lucharon a capa y espada contra las injusticias de su tiempo.

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