“La nueva temporada de la NFL aún está muy lejos, pero qué importa si ahora mismo tenemos a las hermosas jugadoras de la Legends Football League (LFL), sí, aquellas que juegan en poca ropa en las 50 yardas de campo. Para que no le pierdas la pista realizamos una guía GQ de este deporte.”
Así se expresan y publicitan el futbol americano de mujeres: Legends que antes era Lingerie, en razón de que jugaban en lencería, para “deleite” de los “aficionados”. Lo cierto es que aun y cuando ya usan un atuendo diferente, este sigue siendo “ligero” y “provocativo”. Pues los cronistas y publicistas deportivos lo califican de “sensual” antes que deportivo.
Esa liga surgió en 2009 y el concepto se formalizó luego de que en el Super Bowl de ese año la televisión emitió un programa especial de “entretenimiento” de pago por evento llamado Lingerie Bowl Match, que se transmitía durante los descansos de los partidos. Por obvias razones ese evento fue exitoso y se transmitió en cerca de 85 países.
Su fundador es Mitchell S Mitch Mortaza, quien despacha nada más y nada menos que en West Hollywood, California. A partir de 2009, se formalizó esa liga y se juega con variantes del americano: no hay goles de campo ni patadas de despeje. Cada equipo utiliza siete jugadoras, tanto en ataque como en defensa, mientras que la cancha tiene dimensiones de 50 yardas de largo por 30 de ancho. Los encuentros son en otoño e invierno en estadios o campos de la NBA, NFL, NHL o MLS.
No obstante respecto al objetivo de ese futbol femenino, el fudador Mitchell Mortaza explicó que los cambios han sido para apoyar la “credibilidad” de las jugadoras. Tema difícil si se considera que el origen es el show de cuerpos desnudos antes que técnica, destreza o eficiencia deportiva de las “jugadoras”.
El atuendo lo dice todo: “Los uniformes son de tipo bra-tops y shorts muy cortos, con cascos y almohadillas. Consisten en hombreras, coderas, rodilleras, ligueros, sujetadores, bragas, con cascos tipo hockey, con viseras de plástico en lugar de máscaras para la cara. Existen características detalladas, en un sitio web, de cómo deben llevar el pelo, el maquillaje e incluso el bronceado”.
Así que por más que en la forma intenten “profesionalizar” o formalizar el futbol americano de mujeres, lo cierto es que son usadas como entretenimiento visual, por ello se han vuelto populares y, aunque no ganan las grandes cantidades que los hombres profesionales del futbol americano, son bien remuneradas económicamente.
Mucho que analizar y discutir en situaciones como esta, pues si por un lado hay enormes logros y avances, el espectáculo mediático y deportivo, como ese caso, echan por tierra muchos de los referentes femeninos en otros y muchos ámbitos que no son el cuerpo y los lugares comunes del ser mujer. Tema de debate sin duda para este siglo XXI, el siglo de las mujeres, pero que se soñaba desde el respeto y reconocimiento a las capacidades que tenemos como parte de la humanidad.

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.