En 2014, el zoológico de Pachuca se convirtió en la unidad de rescate, rehabilitación y reubicación de fauna silvestre endémica y exótica de México, única en el país

CECILIA PACHECO*

Pachuca.- En 2014, Pachuca ocupó importantes espacios en medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, pues el zoológico de la capital hidalguense se convirtió en la unidad de rescate, rehabilitación y reubicación de fauna silvestre endémica y exótica de México (URRRFSM), única en el país.

Con esa acción, diversos animales arribaron al lugar, como un león de nombre Zeus, que tenía más de 20 años en una jaula con piso de cemento y una vez rehabilitado logró llegar al The Wild Animal Sanctuary, ubicado en Keenesburg, Colorado, Estados Unidos (EU).

Sin embargo, a solo cuatro años de haber iniciado operaciones, bastó un cambio de administración municipal para que el proyecto se viniera abajo y las especies que alberga el sitio estén muriendo, con lo que quedan anuladas las posibilidades de reubicar a los ejemplares en espacios dignos.

Las primeras unidades de rescate surgieron a partir de 2008 en Costa Rica, Ecuador, Argentina, entre otros países. México se anexó, a través de Pachuca, a esa iniciativa en 2014, respaldada por la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El gran reto del proyecto consistía en que la unidad de rescate de la capital hidalguense estuviera dedicada a grandes carnívoros, un desafío económico por los gastos que implica la alimentación e infraestructura necesaria para esas especies.

Los principales ejemplares que llegan a la unidad de rescate de la Bella Airosa son aquellos rescatados de zoológicos y circos con malas condiciones, además de los afectados por la caza ilegal.

Para complementar la misión del proyecto, la reubicación de animales carnívoros quedó pactada con el santuario más grande del mundo para esas especies: The Wild Animal Sanctuary. Para el caso de los monos araña, la movilidad de los ejemplares fue acordada con el Centro Mexicano de Rehabilitación de Primates o, en su defecto, en áreas naturales protegidas.

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Valorar la vida de los animales 

El primer caso atendido por la URRRFSM marcaría su filosofía laboral y la forma de valorar la vida de las especies.

Medios de comunicación en México y alrededor del mundo comentaron el caso de Invictus, un oso negro americano al que le extirparon la mandíbula en el Harley Circus, en Dzidzantún, Yucatán. El 17 de marzo de 2014, el animal fue rescatado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Después del decomiso, Invictus fue trasladado a la unidad de rescate, donde médicos especialistas lo valoraron y después de diversos análisis determinaron que era candidato a una cirugía que ayudaría a reparar el daño, por lo que fue sometido al proceso en el cual le colocaron una prótesis de titanio para que volviera a masticar y pudiera darle soporte a su lengua.

Pese a ese caso y otros, como los leones Simba y Júpiter; las leonas Sanshai, Andrómeda, Venus, Terra, Luna y Miranda; el puma Pakal; los linces Negro y Silvestre, así como el coyote Cancán, “a este espacio le faltó tiempo de maduración para volverse un patrimonio moral”, comentó la fundadora de la unidad, Erika Ortigoza Vázquez.

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Anomalías detectadas 

Durante la administración municipal del priista Eleazar García Sánchez, la conversión de zoológico a URRRFSM recibió un presupuesto de más de 6 millones de pesos, y otro tanto para operar a lo largo de 2016.

Sin embargo, la mayor parte de los recursos fueron utilizados para pagar la nómina de los trabajadores sindicalizados, a pesar de que los gastos de operación de la unidad eran altos para lograr la alimentación y cuidados adecuados de los animales, explicó la exadministradora del sitio, Marisol Pérez.

A pesar de los antecedentes, cuando llegó a la presidencia municipal la panista Yolanda Tellería Beltrán, el presupuesto para la unidad de rescate disminuyó a 2 millones 600 mil pesos para 2018.

El 2 de agosto de 2017, Yolanda Tellería nombró como directora de la unidad a Jacqueline Haydeé Rivas Villarreal, quien a solo cinco meses de su nombramiento acusó a la administración de Erika Ortigoza de haber causado la muerte de 11 ejemplares, además de diversas anomalías durante su gestión.

Ante medios de comunicación, Jacqueline Rivas afirmó que encontró ocho cuerpos de animales congelados, entre ellos el oso Invictus. Ante el señalamiento, Ortigoza Vázquez explicó que “ese es el procedimiento, no te puedes deshacer de un animal hasta que la autoridad competente, ya sea Profepa, Procuraduría General de la República (PGR) y/o tribunales, te indica el destino final”.

También acusó a la anterior administración de no dejar, entre otros documentos, un plan de manejo de los animales, lo cual fue rechazado por los señalados.

Situación actual

La administración municipal de Yolanda Tellería decidió realizar cambios a la unidad de rescate. Sin embargo, de acuerdo con el biólogo David Cervantes Gómez, quien fue responsable del cuidado de las especies al inicio de la operación del lugar, se cometieron errores que derivaron en el deterioro de varios animales.

Aláb es un jaguar que debería estar en una zona apartada de la exhibición del público por sus condiciones psicológicas, no obstante, está ubicado cerca de la basura y, para sorpresa de varios, frente a juegos didácticos y trampolines, donde niños y niñas que visitan el lugar gritan, corren y generan estrés al animal.

Otro caso es el de Boatriz, una boa con estomatitis, una afección que provoca hinchazón y llagas que causan dolor dentro de la boca; el ejemplar era atendido por el biólogo Cervantes, pero debido al cambio de administración el tratamiento fue suspendido y Haydeé Rivas decidió enviarla al herpetario X-Plora Reptilia, ubicado en Metztitlán, Hidalgo.
Dichos casos fueron denunciados por prestadores de servicio social en la URRRFSM; la consecuencia fue su despido. Al respecto, Erika Ortigoza opinó: “Entonces para estar bien ahí debes ser cómplice de actos criminales; eso es lo grave, la falta de madurez”.

Además, denunció ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente la situación de las especies, pero el reglamento de la Ley General de Vida Silvestre establece que no puede hacerse una doble inspección, luego que un mes antes la Profepa reportó que la unidad de rescate estaba en buenas condiciones y la queja no prosperó.

Como consecuencia de lo anterior, la administración actual de la URRRFSM “se vio obligada a reaccionar, pero los animales no fueron su principal prioridad, algunos de ellos fueron reubicados por la Profepa al santuario Black Jaguar, debido a que se renunció a su depositaría, es decir, renunció a la propiedad del animal”, agregó Erika Ortigoza.

La postura de Haydeé Rivas con respecto al tema es desconocida, debido a que no dio respuesta a la solicitud de entrevista que se le hizo, después de exigir diversos requerimientos para aceptar dicho oficio.

“La unidad de rescate es un fracaso porque simplemente es una chamba de los que están ahí, para ellos es un membrete más, no hay una pasión, sino simplemente una atención a la administración del espacio”, comentó Ortigoza Vázquez.

En tanto, para David Cervantes el final del proyecto como unidad de rescate está cerca, pero como zoológico podría continuar.

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