Debaten sobre iniciativa de cultura

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Pachuca

Deslindar el concepto de cultura con una visión elitista, la necesidad de una legislación que regule a los diferentes actores promotores de actividades culturales, así como hacer a la ciudadanía partícipe en las decisiones en ese ramo, fueron parte de los puntos propuestos durante el Foro sobre la iniciativa ciudadana de la ley general de cultura.
Con sede en el auditorio Manuel Ángel Villagrán del Cobaeh, varios exponentes mostraron su preocupación y propuestas para encaminar una adecuada visión de la legislación de la dependencia regente de la cultura.
En su posicionamiento, el jurista Rodrigo Cervera indicó que tras la naciente Secretaría de Cultura existe la necesidad de la creación de una ley en la materia, y en el caso concreto de la iniciativa ciudadana ese sector dejará de ser un actor pasivo.
Manifestó que para que una iniciativa propuesta por la ciudadanía se reciba en el Congreso de la Unión es necesario que cuente con más de 100 mil firmas; refirió que no son un obstáculo, sino el vivo testimonio del consenso y entusiasmo de artífices de la ley.
El problema de las políticas culturales es que están asociadas con la visión que se tiene de cultura como base elitista, academicista, la cual manifestó está obsoleta.
“Hace falta eludir esa idea de pedestal y en el fondo ver a la cultura como un medio de emancipación, de liberación, y una idea sobre la propia identidad”, expuso.
En su intervención Ramón Gil, presidente y fundador de la asociación civil Calavera Canario, explicó las disparidades que se encuentran entre las aportaciones de la cultura y lo que las autoridades aportan a ese rubro, ya que anualmente ese sector genera 2.7 por ciento del producto interno bruto (PIB), sin embargo solo se le asignan recursos por 0.17 por ciento del PIB.
Asimismo, abundó que 95 por ciento del presupuesto que se aplica en los municipios es de orden federal, lo que genera en muchas ocasiones atrasos en la llegada del mismo.
“El tema cultural es un tema de políticas públicas… es propiamente un tema de tocar las bases jurídicas, de tocar el órgano constitucional.”
Entre las propuestas contempladas mencionó la creación de una academia para estancias e intercambios artístico-culturales, un centro de captación de mejores talentos, así como otro de profesionalización de la gestión cultural.
En cambio, el ponente y artista teatral José Carlos Balaguer, en su postura desde los centros culturales independientes, destacó que en ese modelo no se encuentra un marco legislativo y esa falta de presencia en una ley genera vulnerabilidad y desprotección para esos espacios.
A su vez, llamó a evitar ser presos de los subsidios que aporta el gobierno a los espacios culturales y demás agrupaciones en el ramo para hacer sus obras o proyectos. “Las industrias culturales necesitan apoyo de otra forma, no necesitan apoyo de dinero”, manifestó en el sentido de establecer un marco jurídico que proteja a ese sector.

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