Inicio Política Decidir sobre regímenes matrimoniales previene problemas entre parejas: magistrada

Decidir sobre regímenes matrimoniales previene problemas entre parejas: magistrada

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Rebeca Aladro Echeverría, presidenta de la segunda sala civil y familiar

 

La magistrada Rebeca Aladro Echeverría, presidenta de la segunda sala civil y familiar del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo (TSJH), comentó que la forma de fraccionar el patrimonio de un matrimonio, se vuelve trascendental para prevenir problemas futuros.
Los regímenes matrimoniales no solo son de interés para quienes quieran contraer nupcias, sino también para aquellas parejas que llevan años de haber establecido este vínculo conyugal, ya que pueden ser modificables.
La Ley para la Familia del Estado de Hidalgo, detalló Aladro Echeverría, contempla dos formas de regímenes matrimoniales: la primera es la separación de bienes en la que cada uno de los cónyuges conserva el pleno dominio y administración de sus bienes.
La segunda es la sociedad conyugal, donde los dos contrayentes eligen qué bienes integrarán esa sociedad, y se rige por capitulaciones matrimoniales, las cuales se refieren a convenios que hacen los contrayentes y la decisión de cómo fraccionarlos.
Prácticamente es una lista pormenorizada de los bienes presentes y frutos de los futuros, en este último pueden considerarse herencias, legados o donaciones, explicó la funcionaria.
Las capitulaciones, detalló, deben estar inscritas en el registro público de la propiedad para que surtan efectos contra terceros, y como ejemplo mencionó el caso donde los conyugues tienen una casa y uno de ellos sin comentarle a otro pretende realizar alguna acción como venderla o presentarla en garantía de un préstamo.
“En ese momento tiene expedito el derecho el cónyuge que desconocía de este asunto para defender la parte que le corresponde, que sería el 50 por ciento de esos bienes y a través de un amparo su pareja puede echar abajo esa acción que pretendía realizarse sin su consentimiento y rescatar el bien”, expuso.
En su experiencia como juzgadora, resaltó que es común que en los juicios por la falta de inscripción de los bienes el cónyuge afectado no pueda defender la parte que le corresponde, aunque manifieste que dicho bien es parte de la sociedad conyugal.
Por lo que realizar la inscripción es una forma de proteger los bienes, pues comentó que en ocasiones el conyugue designado como responsable de administrar los bienes carece de esa capacidad.
Refirió que la forma de realizar modificaciones a la sociedad conyugal es acudir ante un juez familiar o ante un notario público, a través de un convenio donde dan por terminado dicho contrato y optan por otro a conveniencia de los dos, así como el registro público.
“Desde 1940 a la fecha, han existido diferentes reglas sobre la administración de bienes, y aún hoy en día existen matrimonios que se rigen con esas reglas, sin embargo las medidas no pueden ser estáticas y deben ir a la par de la dinámica de la sociedad para brindar mayores garantías”, agregó.

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