CÉSAR L AYALA
Pachuca

La sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano. Su desarrollo pleno depende de la satisfacción de necesidades humanas básicas como el deseo de contacto, intimidad, expresión emocional, placer, ternura y amor.
La sexualidad se construye a través de la interacción entre el individuo y las estructuras sociales. El desarrollo pleno de la sexualidad es esencial para el bienestar individual, interpersonal y social.
Los derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la libertad, dignidad e igualdad inherentes a todos los seres humanos. Dado que la salud es un derecho humano fundamental, la salud sexual debe ser un derecho humano básico.
Para asegurar el desarrollo de una sexualidad saludable en los seres humanos y las sociedades, los derechos sexuales deben ser reconocidos, promovidos, respetados y defendidos por todas las sociedades con todos sus medios.
La salud sexual es el resultado de un ambiente que reconoce, respeta y ejerce los siguientes derechos:

1. El derecho a la libertad sexual
Abarca la posibilidad de la plena
expresión del potencial sexual de
los individuos. Sin embargo, eso
excluye toda forma de coerción,
explotación y abuso sexual en
cualquier tiempo y situación de la
vida.

2. El derecho a la autonomía,
integridad y seguridad sexual del
cuerpo
Ese derecho incluye la capacidad
de tomar decisiones autónomas
sobre la propia vida sexual dentro del
contexto de la ética personal y social.
También están incluidas la capacidad
de control y disfrute de nuestro
cuerpo, libres de tortura, mutilación y
violencia de cualquier tipo.

3. El derecho a la privacidad
sexual
Involucra el derecho a las
decisiones y conductas individuales
realizadas en el ámbito de la
intimidad, siempre y cuando no
interfieran en los derechos sexuales
de otros.

4. El derecho a la equidad sexual
Refiere a la oposición a todas
las formas de discriminación,
independientemente del sexo, género,
orientación sexual, edad, raza, clase
social, religión o limitación física o
emocional.

5. El derecho al placer sexual
Este derecho, además del
autoerotismo, son fuente de bienestar
físico, psicológico, intelectual y
espiritual.

6. El derecho a la expresión
sexual emocional
Va más allá del placer erótico o los
actos sexuales. Todo individuo tiene
derecho a expresar su sexualidad a
través de la comunicación, el contacto,
la expresión emocional y el amor.

7. El derecho a la libre
asociación sexual
Significa la posibilidad de
contraer o no matrimonio, de
divorciarse y de establecer otros
tipos de asociaciones sexuales
responsables.

8. El derecho a la toma de
decisiones reproductivas, libres
y responsables
Abarca el derecho a decidir tener o
no hijos, el número y espaciamiento
entre cada uno, así como el derecho
al acceso pleno a los métodos de
regulación de la fecundidad.

9. El derecho a información basada
en el conocimiento científico
Implica que la información sexual
debe ser generada a través de la
investigación científica libre y ética, así
como el derecho a la difusión apropiada
en todos los niveles sociales.

10. El derecho a la educación
sexual integral
Es un proceso que se inicia con el
nacimiento y dura toda la vida, el
cual debería involucrar a todas las
instituciones sociales.

11. El derecho a la atención de
la salud sexual
Esa debe estar disponible para la
prevención y el tratamiento de todos
los problemas, preocupaciones y
trastornos sexuales.

Comentarios