Dejó Guillermo Soberón Acevedo gran legado en la UAEH

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Fue Doctor Honoris Causa y dio nombre a la cátedra patrimonial en bioética del ICSa

Pachuca.- La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) lamentó el fallecimiento de Guillermo Soberón Acevedo, miembro del claustro de doctores Honoris Causa de esa casa educativa, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), defensor de las causas universitarias, la autonomía y la educación pública.

En un comunicado, la Autónoma de Hidalgo recordó que dejó un gran legado, pues le fue conferido el grado de Doctor Honoris Causa el 30 de abril de 2004. Gracias a sus aportes a la medicina, en 2010 dio nombre a la cátedra patrimonial en bioética del Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa), efectuada de forma anual y de la que también fue partícipe en múltiples ocasiones, ese evento cumplió el 9 de octubre su 11 edición.

Guillermo Soberón Acevedo nació el 29 de diciembre de 1925. Sus estudios científicos se enfocaron en el efecto de la desnutrición sobre los niveles enzimáticos de los mamíferos y la regulación metabólica del nitrógeno en organismos superiores.

Se tituló en la Universidad Nacional Autónoma de México en 1949 y se doctoró en química fisiológica en la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, en 1956. A su regreso creó un departamento de bioquímica en el ahora Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

En la UNAM fue director del Instituto de Investigaciones Biomédicas, coordinador de la investigación científica y rector entre 1973 y 1981. Fue impulsor de la iniciativa con la que se garantizó la autonomía de las universidades e instituciones de educación superior del país, facultad que garantizó el respeto de la libertad de cátedra e investigación.

En la administración pública ocupó el cargo de coordinador de los servicios de salud de la presidencia de la República de 1981 a 1982 y fue secretario de Salud de 1982 a 1988. Durante este periodo creó el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

Igualmente, promovió los días nacionales de vacunación contra la poliomielitis con los que México logró erradicar la enfermedad, además de enfrentar el surgimiento del VIH, los terremotos de 1985 y la venta de leche contaminada.

Fue investigador en el Instituto de Investigaciones Biomédicas en el Centro de Fijación del Nitrógeno, profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM y profesor invitado de diversas universidades del país.

Perteneció a la Sociedad Mexicana de Bioquímica, a la Sociedad Mexicana de Ciencias Fisiológicas, la Asociación de Médicos del Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán y a la Academia Mexicana de Ciencias.

Fue miembro de The Biochemical Society de Inglaterra; de la American Society of Biological Chemists y de The New York Academy of Sciences, de Estados Unidos, además de la American Chemical Society. También presidió la Academia Nacional de Medicina, la Unión de Universidades de América Latina, la Asociación Internacional de Universidades, la 37 Asamblea Mundial de la Salud, el consejo directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y fue presidente emérito de la Fundación Mexicana de la Salud.

Su labor científica fue reconocida con diversas distinciones, como el Premio de Ciencias 1965, el premio de ciencias Elías Sourasky en 1968, el Premio Luis Elizondo de 1974, el Premio Nacional de Ciencias y Artes de 1980, el Premio Abraham Horwitz de la OPS de 1991 y el Reconocimiento al Mérito Médico de 1999.

La incansable labor hacia la ciencia médica y la educación superior por parte de Guillermo Soberón Acevedo será recordada siempre por esta casa de estudios y las universidades mexicanas.

Sus estudios científicos se enfocaron en el efecto de la desnutrición sobre los niveles enzimáticos de los mamíferos y la regulación metabólica del nitrógeno en organismos superiores

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