Del militarismo bárbaro al militarismo barbado

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Arturo Moreno Baños

Han pasado 63 años desde aquel 26 de julio de 1953, cuando un grupo de rebeldes que carecía de armamento suficiente, hombres y una formación militar adecuada tomaba por asalto el llamado cuartel Moncada ubicado en Santiago de Cuba.
Lo que significó un error estratégico, incluso un suicidio para la causa, en realidad se transformó en una victoria y llamado a la libertad, que durante varios años en la isla de Cuba no existió y solo era una ilusión. Se necesitaba de un líder carismático que influyera en todo cubano combatiente y aceptara luchar ante lo que sería, sin duda, un enfrentamiento absurdo.
El líder Fidel Castro Ruz, de apenas 27 años, impulsó a sus seguidores, quienes creyeron y asimilaron lo que era un suicidio y en lo que se les invitaba a participar para lograr una patria, una libertad, una nueva vida en la Cuba de José Martí; bien valía la pena pasar a la historia como un libertador, un revolucionario.
Efectivamente el enfrentamiento fracasó y quienes quedaron vivos fueron presos, entre los que estaba Fidel Castro. Bastaba con hacer un balance de las cifras de los que estaban en el cuartel, todo un regimiento de soldados entrenados y con armamento suficiente contra la mínima cantidad de 135 hombres que carecían de todo, menos del ímpetu de lograr que el movimiento libertario lograra su fin.
Es cierto que el cuartel no pudo ser tomado esa noche, sin embargo se había sembrado la chispa que pronto lograría la llama de la libertad; el dictador contra el que luchaban llamado Fulgencio Batista no pudo lograr quedarse más en el gobierno, la Revolución cubana triunfó años más tarde apoyada totalmente por aquella burguesía que paradójicamente después combatiría sin tregua a Fidel y el régimen, algunos de los nombres de aquellos mecenas son: Raúl Prío Socarrás que en 1956 dio tan solo 100 mil dólares, Rómulo Betancourt expresidente de Venezuela, López Villaboy dueño de Cubana de Aviación, Rafael Bilbo millonario cubano, Alfonso Gutiérrez millonario mexicano y también se estima al expresidente de México Lázaro Cárdenas.
La ansiada revolución se logró, los costos materiales y humanos fueron altos pero una nueva era comenzaba en Cuba. Con ayuda de la URSS el país logró estabilidad y credibilidad en el modelo socialista, fue cierto y no cabe duda que Cuba se desarrolló ampliamente en aquellos años, los cubanos que vivieron en esa época lo constatan, sin embargo los tiempos cambiaron y después de disuelta la Unión Soviética el régimen castrista se vio en apuros, tuvo que pasar al denominado periodo especial, que consistía en ahorrar lo más que se pudiera en todos los rubros; por esta razón escaseó el alimento, tractores necesarios para el progreso agrario cambiaron a yuntas tiradas por bueyes, las llamadas guaguas (transporte colectivo) tenían que ser prácticamente tráileres que tiraban de una carga llena de citadinos. Se comentó que incluso cazaban gatos o perros para poder comer algo.
La ineficiencia, el bloqueo de EU, el burocratismo, militarismo, autoritarismo, los errores continuos de Castro y la cúpula que lo rodea han hecho de Cuba un país que necesita otro cambio contra un régimen que se volvió caduco y atemporal en el actual siglo XXI. Cuba pasó de un militarismo bárbaro a un militarismo barbado.

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