La noche del domingo último, mediante un comunicado que divulgó su oficina de prensa, el comité ejecutivo nacional del PAN atajó la enésima embestida del calderonisno y, colateralmente, del virrey poblano Rafael Moreno Valle Rosas, contra el presidente del panismo mexicano, el joven queretano Ricardo Anaya.
Y es que, por un lado, el jueves de la semana pasada en el pleno de la Cámara de Diputados, siete de los nueve legisladores panistas federales por instrucciones de Moreno Valle se alinearon a la postura del PRI que aprobó la Ley de Ingresos 2017 y rechazó reservas que la bancada de Acción Nacional había hecho en materia de IVA e ISR.
Pocos medios repararon en esa dizque rebelión de diputados poblanos, porque en realidad fue un acuerdo con el presidente Enrique Peña Nieto para no meter ruido al paquete económico del año entrante y, de paso, evidenciar que no todo el panismo esté del lado de Ricardo Anaya y, en la Cámara baja, el coordinador de la bancada albiazul Marko Cortés igual tiene un grupo de legisladores que obedece a los lineamientos del virrey poblano.
Luego, el pasado fin de semana esa corriente contraria a Ricardo Anaya, encabezada por Gustavo Enrique Madero, diputado federal con licencia e integrante del gobierno del chihuahuense Javier Corral, publicó una carta en la que exige definiciones a Ricardo Anaya, en términos de que no se promueva rumbo a la sucesión presidencial, aprovechándose de los spots del partido. O que de plano renuncie al cargo y se dedique a hacer proselitismo.
Roberto Gil Zuarth, José Luis Luege Tamargo y Alberto Cárdenas, exgobernador de Jalisco, son algunos de los prohombres del panismo que han reabierto una fisura en la línea de flotación del Partido Acción Nacional.
Y, como suele decirse en esos menesteres, en política no hay casualidades. ¿Quién de los firmantes de la carta dirigida a Ricardo Anaya se promueve rumbo a la nominación albiazul a la presidencia de la República? Ninguno tiene los tamaños para ello. En todo caso, abonarían a la causa de Margarita Zavala, pero como se observan los apetitos de poder de Rafael Moreno Valle Rosas, no es casual que en la Cámara de Diputados pretenda dividir a la bancada albiazul y, hacia afuera, evidenciar que Anaya procede con alevosía y ventaja.
Pero Anaya ha demostrado que tiene más talento político que sus opositores y detractores como Gustavo Madero y el diputado federal Eukid Castañón, operador político de Moreno Valle Rosas. No es nuevo el proceder de Eukid quien, incluso, pretendió ser presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados. ¿Ejercicio democrático? Para nada. Se trataba de que el grupo cooptado por el virrey poblano se haga, paulatinamente, del poder.
La noche del domingo último, la respuesta de Ricardo Anaya fue contundente, mediante el comunicado de su oficina de prensa. A saber.
“La actual dirigencia del partido, electa en agosto de 2015 y encabezada por Ricardo Anaya Cortés, está concentrada totalmente en sus responsabilidades estatutarias. La suma de esfuerzos ha derivado en los exitosos resultados electorales del último año. Hoy, el PAN está posicionado como la alternativa de cambio responsable para nuestro país.
“La prioridad en la que ya se trabaja con toda dedicación en la dirigencia nacional es el proceso electoral del próximo año 2017, en donde se elegirán gobernadores en el Estado de México, Coahuila y Nayarit, y presidentes municipales en Veracruz. Todo el esfuerzo de los panistas debe estar enfocado a lograr la alternancia en estos estados y continuar el rumbo de la victoria hacia el 2018.
“Llegados los tiempos políticos y legales, los panistas sabremos resolver en unidad y congruentes con nuestro espíritu democrático las diversas candidaturas para el proceso electoral del año 2018, en donde tenemos la gran oportunidad de construir una alternativa sensata frente al PRI corrupto e ineficaz y el populismo destructor que representa Andrés Manuel López Obrador.”
Hasta ahí tres de los cinco puntos de la respuesta a sus detractores.
Sobre todo a Rafael Moreno Valle Rosas, quien ha demostrado, desde aquellos días en que renunció al PRI, el tamaño de su apetito de poder. Hoy quiere dividir al PAN y quedar bien con Enrique Peña Nieto. ¿Le han salido mal las cuentas?
Pero bueno, para redondear la respuesta a la embestida de calderonistas y morenovallistas, ayer el coordinador de los diputados federales del PAN Marko Cortés atajó:
“A ver, yo le diría a los panistas que se ven acelerados en este proceso, que tenemos que ir por etapas y que la unidad no se decreta, se construye, y que Ricardo Anaya Cortés ha logrado construir unidad y por eso logramos ganar siete gubernaturas en la misma jornada, de forma inédita para el PAN”. ¿Así o más claro, Gustavo y Rafael?, podría entenderse el mensaje de Marko, hombre de todas las confianzas de Anaya. ¡Comenzamos! Digo.

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