Deleita Alfredo Reyes Logounova al IA

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Alfredo Reyes Logounova,UAEH

Ante más de un centenar de asistentes

Mineral del Monte.- El violinista Alfredo Reyes Logounova deleitó la tarde de ayer al público que concurrió al auditorio del Instituto de Artes (IA), de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), a presenciar el recital ofrecido por ese joven prodigio del violín, al cual acudieron más de un centenar de espectadores entre alumnos, académicos y público externo.

El talentoso músico presentó un repertorio que incluyó en una primera parte la Sonata para violín solo No 3 en Do Mayor del célebre maestro del barroco Johann Sebastián Bach y Tempo di Ciaccona, afamado primer movimiento de la sonata también para violín, solo que compuso el húngaro Béla Bartók.

En una segunda parte y tras un intermedio, el músico interpretó los Caprichos para violín solo op 1 No 1 en Mi Mayor y No 18 en Do Mayor, del virtuoso compositor y violinista Niccolò Paganini; el Recitativo e Scherzo-Caprice también para violín solo del austríaco Fritz Kreisler y, como cierre con broche de oro y acompañado por la pianista Svetlana Logounova, la Sonata para Violín y Piano No 9 en La Mayor Op 47 del consagrado músico que transitó entre el clasicismo y el romanticismo Ludwig van Beethoven, interpretación a la que se le sumó un capricho más del referido Paganini a título de encore.

Al término del evento, el cual surgió a raíz del vínculo establecido entre el programa académico de música del IA y los dos integrantes del ensamble, el público manifestó considerar muy interesante la propuesta, resaltando la excelente comunicación entre los dos músicos y la gran capacidad de transmisión, de modo que, tal y como compartió con esta redacción una de las jóvenes flautistas del Instituto de Artes asistente al evento, “lo que estaban tocando parecían palabras para quienes los escuchábamos”. Asimismo, otro joven músico en formación calificó de “sublime y prácticamente indescriptible la capacidad y sensibilidad de interpretar”, añadiendo que “todos los Caprichos de Paganini son sumamente complicados, tanto a nivel técnico como en lo referente a la afinación y al manejo de las notas, por lo que concluir con uno (refiriéndose al encore), fue la mejor manera de coronar un concierto”.

Por su parte, Alfredo Reyes agradeció a la máxima casa de estudios de la entidad, y en especial al IA, que se le hubiera brindado la oportunidad de presentarse en el que calificó como “pueblo mágico maravilloso”, haciendo referencia a Mineral del Monte, enclave del Instituto de Artes, por tratarse de “un ambiente muy estimulante para las artes, como lugar pequeño pero muy concentrado en las actividades artísticas”.

Aunado a lo anterior, el violinista refirió la complejidad añadida que supone el presentar un recital conformado por un repertorio tan variado, lo que implica cambios muy bruscos de pensamiento, de emociones y de planteamiento interpretativo entre obra y obra, si bien hay cierto hilo conductor histórico a lo largo del programa presentado.

En un mismo sentido, Svetlana Logounova, quien ya se había presentado anteriormente en el IA, también agradeció a la institución que se le abrieran amablemente las puertas para ofrecer ese concierto y así poder darse a conocer en diferentes salas, compartiendo que el recital ofrecido lo denominaron Tres Ciclos de Música para Violín, al integrar el repertorio de compositores y violinistas de los siglos XVIII, XIX y XX.

“Lo más importante para nosotros es mostrar cómo se estaba desarrollando la técnica y las formas musicales a lo largo de esos siglos, particularmente en el caso del violín.

“Creo que lo interesante del recital ofrecido por Alfredo Reyes es la enorme dificultad que representa el interpretar todo un conjunto de obras para violín solo sin el apoyo de una orquesta o algún otro instrumento, y logrando llenar la sala de concierto con gran sonido.”

Originario de la Ciudad de México, Alfredo Reyes Logounova empezó su formación musical a la temprana edad de tres años, iniciándose en el violín con su padre y en el piano con su madre, lo que lo llevó a debutar como solista junto a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México y bajo la dirección del maestro Eduardo Álvarez, convirtiéndose así en el solista más joven en la historia de las orquestas mexicanas.

Sus estudios profesionales los ha realizado en el Conservatorio de Maastricht, Holanda, bajo la tutela del violinista y pedagogo Boris Belkin, y cuenta además con destacadas participaciones en cursos internacionales de perfeccionamiento violinístico impartidos por maestros como Vladimir Landsman, Félix Andrievsky, Mikhail Kopelman y Boris Belkin, con quien ha estado trabajando durante más de 15 años.
A nivel nacional, ha sido acreedor del tercer lugar en el Concurso Nacional de Violín “Hermilo Novelo” y a lo largo de su joven trayectoria se ha presentado como solista de las orquestas más importantes del país, como la Orquesta Sinfónica Nacional, la orquesta de cámara de Bellas Artes, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México y la orquesta sinfónica del Instituto Politécnico Nacional (IPN), actuando bajo la dirección de prestigiados directores como Jesús Medina, José Guadalupe Flores, Enrique Barrios, Román Revueltas, Luis Herrera de la Fuente, José Areán, Juan Carlos Lomónaco, Israel Yinon y Carlos Miguel Prieto.
En el panorama internacional, se ha presentado en Canadá, Italia, Francia, España, Austria, Croacia, Polonia, Lituania, Holanda, Suiza, Alemania, Hungría y Rusia, destacando su participación como solista con la Orquesta Sinfónica del Festival Internacional Tigullio Liguria di Levante, en Génova, Italia; su desempeño en el Concurso Internacional de Violín “Aram Khachaturian”, celebrado en Armenia, en el cual obtuvo el cuarto lugar; así como su participación como solista en la conmemoración de los 200 años de la monarquía holandesa, evento que contó con la presencia de los monarcas de Holanda, Bélgica y Luxemburgo.

Alfredo Reyes Logounova,UAEH Alfredo Reyes Logounova,UAEH

Alfredo Reyes Logounova,UAEH

  • El violinista presentó un repertorio que incluyó temas como Sonata para violín solo No 3, Tempo di Ciaccona, los Caprichos para violín solo op 1 No 1, Recitativo e Scherzo-Caprice, entre otras

 

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