CARLOS ROJAS

Pachuca.-

El desempleo es uno de los problemas más graves que afectan al país; antes se pensaba que el tener una carrera universitaria era garantía para encontrar un trabajo con el que se fuera capaz de sustentar gastos primordiales y tener una forma de vida más digna, pero desafortunadamente no es así, pues varios de los estudiantes que hoy egresan del nivel superior enfrentan grandes dificultades para colocarse en un trabajo acorde a sus estudios.

Si pensamos que esa situación es complicada, el tener una condición que te hace ser “diferente” ante los ojos de la sociedad, vuelve una ardua tarea el encontrar un trabajo fijo.
Marco Antonio López Arrieta tiene 30 años y es licenciado en administración de empresas y sistemas computacionales, egresado del Centro Universitario Hidalguense; también cuenta con una especialidad en relaciones laborales. Es originario de Tulancingo y tiene albinismo oculocutaneo, que es la falta de pigmentación en pelo, ojos y piel; también tiene una discapacidad visual.

“Actualmente me encuentro desempleado. Llevo más de 12 años tratando de buscar un trabajo fijo, algo que me permita salir adelante y tener un ingreso seguro; he trabajado como docente, auxiliar administrativo e incluso de Santa Claus en épocas navideñas, pero han sido pocas las personas que han confiado en mí y me han dejado demostrar mis capacidades”, indicó.

Marco ha buscado alternativas para encontrar trabajo y, en tono de broma, menciona que ya hasta lo conocen en las ferias del empleo organizadas en Pachuca, e incluso le hizo llegar una carta al gobernador Omar Fayad por medio de la cual le pedía colaborar en alguna instancia pública, sin embargo, no recibió respuesta.

“He buscado ayuda con el gobernador en turno, pero me topo con sus secretarios y ellos me mandan al Servicio Nacional de Empleo, pero de ahí no paso porque muchas empresas prefieren no arriesgarse con personas con albinismo, pues desconocen lo que realmente es esta enfermedad”, explicó.

Varias personas en el país desconocen qué es el albinismo, a pesar de lo fácil que hoy en día resulta acceder a información de cualquier tipo, sin embargo, el desconocimiento en la población provoca que personas como Marco sufran discriminación.

“En varias de las ocasiones en las que he ido a buscar trabajo me encuentro con la sorpresa de que las personas encargadas de recursos humanos no saben qué es mi enfermedad, incluso me han llegado a confundir con viejito, situaciones que me hacen sentir bastante incómodo. Recuerdo que en 2012 fui a una empresa y la encargada de recursos humanos me preguntó si mi enfermedad era contagiosa, en ese mismo momento le di las gracias y me retiré.”

Él ha podido desempeñarse como profesor en preparatorias, donde se dio cuenta que la docencia le apasiona mucho, pero solo le dan contratos por periodos cortos.
Debido a esa situación, se convirtió en miembro de una fundación que busca ayudar a personas con albinismo oculocutaneo.

“Pertenezco a la fundación Piel de Luna Albinos de México, donde hemos ido a dos jornadas, una en Zacatecas y la otra en León, donde se busca ayudar a personas con mi enfermedad y dar más informes sobre esta. Incluso se busca que la tercera jornada se realice en Pachuca; actualmente mis demás compañeros en la organización se están encargando de hacer los trámites correspondientes para poder traerla acá y no se tenga ningún problema con la organización.”

Marco es una persona que ama profundamente la profesión que eligió, siempre está dispuesto a aprender cosas nuevas y no deja que su discapacidad visual lo detenga, pues su actitud positiva hace que siga adelante.

“Lo único que yo busco es trabajar de manera honesta y tranquila, ser productivo para el estado. He intentado emprender algunos negocios, pero por situaciones ajenas a mí los he tenido que dejar. Actualmente llevo un año sin trabajar.”

Él se ríe de la vida y en ocasiones busca sacarle provecho a su enfermedad, pues cada año decide disfrazarse de Santa Claus en tiendas comerciales o en espacios públicos. Dice estar orgulloso de desempeñar ese trabajo temporal, por lo que lo hace con mucho gusto y alegría, después de todo, “el albinismo hace que sea un Santa muy real”.

Por último, mencionó: “Es triste que las personas se guíen por las apariencias, eso no los deja ver que lo más importante son las capacidades que tiene cada individuo y espero que pronto alguien me permita mostrar las mías.”

Para contactar a Marco Antonio López Arrieta puede comunicarse a través del teléfono 775 107 0638 o al correo electrónico [email protected]

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