A pocos días del quinto aniversario luctuoso de Carlos Fuentes su pensamiento sigue muy vigente, como lo es la pregunta formulada a él sobre qué esperaba para México, a lo que contestó: democracia, desarrollo y justicia. Desde luego, en México y en el mundo, muchas voces quieren tener instituciones democráticas sólidas, obtener un genuino desarrollo y, también, una real impartición de justicia.
Entretanto, puede decirse que estos temas que están muy en el corazón de la sociedad mexicana y mundial, que si bien se percibían importantes por parte de las comunidades, no habían sido expresados tan explícitamente.
Por lo que la reflexión de Carlos Fuentes sobre qué hay que hacer con el poder, resultó en lo que parecería una respuesta chusca en un principio, pero de gran profundidad; él contestó “domesticarlo”, y abundó que se refería a regular, poner límites, controlar y transparentar su uso.
El dijo: “Lo que hay que hacer con el poder es domesticarlo, aunque no solo cuando se trata del Estado, sino también del poder económico, del poder militar, del poder de los medios. México vive un mal momento.
“Porque los problemas del país están aquí, y los políticos allá, a una distancia brutal con respecto a las respuestas”. Y agregó, también “existe la paradoja en América Latina y particularmente en nuestro país que como creadores de cultura nunca hemos fallado, pero nos ha faltado capacidad institucional. Nuestra continuidad cultural no ha ido de la mano con una similar en el campo político y económico”. Y es necesario que en América Latina la imaginación política, económica e incluso moral igualen algún día a nuestra imaginación verbal.
Para resolver casos complejos como el fracaso económico por el que transita cada vez más profundo nuestro país, que no generan empleos y en el ámbito local también se reflejan las consecuencias para el comercio, que incluyen una mala planeación y variados problemas de desarrollo urbano.
En efecto, en la mayoría de las naciones desarrolladas, en que los ciudadanos se inconforman cuando los impuestos no coinciden con la calidad de los servicios que el Estado entrega, se debe en que en eso se basan parte de las democracias modernas: en la necesidad de limitar el poder coercitivo del Estado, como dijo Fuentes, cuya manifestación más cotidiana es precisamente el cobro de impuestos.
Pero para alcanzar un genuino desarrollo debe eliminarse, a decir de Fuentes, la paradoja de nuestro país que como creadores de cultura nunca hemos fallado, así como de creadores de ciencia y de educación superior, pero nuestra continuidad cultural no ha ido de la mano con una similar en el campo político y económico, por ello es de suma importancia los esfuerzos de las universidades para reducir la brecha para generar un genuino desarrollo y el apoyo, como lo es la entrega de becas; así como fue realizado recientemente en la Preparatoria dos, por el presidente del Patronato de la UAEH Gerardo Sosa Castelán, quien entregó los apoyos con el exhorto para los beneficiarios de ser cada vez mejores estudiantes.

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Doctor en ciencias de los materiales, ingeniero minero metalúrgico por la UAEH y maestro en ciencias en geología minera por el Instituto Politécnico Nacional. Profesor investigador de la Autónoma de Hidalgo y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Colabora en Libre por convicción Independiente de Hidalgo desde 2009.