Lol Canul

Democracia es una palabra que ha sido usada para intentar definir un sistema de orden social y gobierno en el que la población ejerce poder político. Sin embargo, las formas en que se manifiesta tal ejercicio han mostrado diferencias históricas y geográficas, y para que el pueblo tenga un verdadero ejercicio de ese poder, es necesario que la ciudadanía tome parte en cuestiones de orden público.

El monitor de seguimiento del espacio cívico, CIVICUS, es un observatorio nacido de la sociedad civil como un esfuerzo por conocer e investigar acerca de las libertades civiles y sociales, así como las formas en que el derecho a la participación se materializa; ese organismo categoriza cinco niveles de democracia que se ejercen en los países de todo el mundo: abierta, estrecha, obstruida, reprimida y cerrada. Nuestro país se encuentra en la categoría reprimida, lo que quiere indica, según la misma fuente, características como un espacio cívico restringido, riesgo latente de acoso o muerte ante la crítica al título del poder, labor de la sociedad civil obstaculizada, excesiva fuerza pública ante manifestaciones de la ciudadanía, los medios de comunicación reflejan la posición del estado y medios independientes sufren censura. Lo anterior señala cuáles son las debilidades en cuanto a la participación y su aceptación del sistema de gobierno mexicano, mismas que deben ser atendidas en la búsqueda de una mejor gobernanza que garantice los derechos de todas las personas y un ejercicio participativo integral y honesto. Con eso también se cambia el planteamiento sobre la democracia, lo importante es entonces qué tipo de democracia se despliega en el país; cuestionando la participación de la ciudadanía, no basta el qué, sino el cómo.

La politóloga Azucena Serrano considera que existen cuatro condiciones básicas para que la participación ciudadana exista en una democracia, que son el respeto de las garantías individuales, los canales institucionales y marcos jurídicos, la información y la confianza por parte de la ciudadanía hacia las instituciones democráticas. Bajo esas formas, la participación permitiría que las opiniones de cada integrante de la nación sean escuchadas.

Una de las actividades que fortalecen la democracia y fomentan la participación ciudadana, son las consultas sobre temas de la nación, por ejemplo, la que se realiza en los presentes días en algunos lugares del país, entre ellos la ciudad de Pachuca, en torno a la continuación de la construcción del aeropuerto en Texcoco o el proyecto de la base militar de Santa Lucía.

El equipo que conforma el gobierno entrante de México presentó un dictamen con los aspectos a favor y en contra de las dos propuestas que buscan satisfacer la necesaria demanda de crear un nuevo aeropuerto internacional en la capital; el estudio fue compartido primeramente con grupos de ingenieros expertos para su evaluación, para luego ser compartido con organizaciones de la sociedad civil y grupos empresariales, finalmente el proyecto sería sometido a consulta. El próximo presidente electo hizo hincapié en la prioridad del bien común, pese a que se documentó que la emisión de su voto se limitó a dejar la boleta de votación en blanco, aspecto que ha sido interpretado de diferentes maneras.
Lo primordial para esa consulta es dar brindar información complete y objetiva del tema y mantener a la ciudadanía informada debidamente. Se considera que hay democracia participativa cuando se aplican modelos de política que facilita a la población la capacidad organizativa y de asociación para ejercer una influencia directa en las decisiones públicas.

Independientemente del tipo de democracia que sea, necesita de la participación ciudadana para que se sustente y se convierta verdaderamente en una forma de gobierno del pueblo.

Twitter @lolcanul

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