Desde coacción del voto hasta actos que pueden ser considerados como violencia política

Pachuca.-

El observatorio electoral de la Academia Hidalguense de Educación y Derechos Humanos (Acaderh) denunció que la reciente elección estuvo plagada de irregularidades previas al proceso, desde la coacción del voto hasta actos que pueden ser considerados como violencia política.
Pablo Vargas, miembro de ese observatorio, aseveró que la dirección de voto a favor de candidatos y sobre todo intimidación y una campaña de miedo marcaron la elección del domingo, “incluso vimos la operación tamal, que no es más que invitar a los votantes a desayunar y luego llevarlos a la casilla”, en ese tipo de acciones el desayuno es patrocinado por un partido o candidato.

Resaltó también que incluso algunos vehículos de transporte público trasladaban a los votantes a las casillas, y aunque de primera vista no es un delito, dijo que debe revisarse que no sea para imponer votos a favor de algún partido político.
Respecto a la sustracción de urnas en plaza Juárez en la casilla especial, Pablo Vargas refirió dos puntos, el primero fue la falta de conciencia de la población que previamente no modificó datos de residencia y la segunda, la presencia de grupos de choque ya conocidos en la capital.

Para el investigador es importante resaltar ese tipo de actos para fortalecer la democracia y sobre todo blindar los procesos electorales para que sean más seguros y cuenten con todas las garantías.
“Eso nos debe dejar mucho que reflexionar para otros procesos, que no tengan esas mismas observaciones”, dijo el entrevistado.

Sobre los resultados, refirió que por primera vez en Hidalgo existe un contrapeso para el gobierno que puede beneficiar la política del estado, ya que deberán aprender a negociar y a trabajar en agendas conjuntas.

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