Pachuca.- Malos tratos, humillaciones, excesos e incluso violaciones a derechos humanos, es lo que aparentemente viven a diario trabajadores de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Hidalgo (STPSH), encabezada por María de los Ángeles Eguiluz Tapia, quien pese a estar al tanto de la situación, permanece al margen.

De acuerdo con el testimonio de María Eugenia Contreras Huesca, empleada de la dependencia que acudió a la redacción de Libre por convicción Independiente de Hidalgo, los abusos al interior de la secretaría encargada de velar por los derechos laborales van desde la obligatoriedad de trabajar en condiciones poco favorables, hasta presiones y “medidas tramposas” para despedir al personal.

Según la versión de la mujer, quien dijo trabajar desde hace más de 13 años para el gobierno estatal, la directora del área de normatividad laboral Rocío García Ángeles y la directora general del trabajo Ivonne Montiel Ángeles ejercen acoso laboral en su contra desde hace varios meses, situación que la llevó a presentar una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH).

El motivo, abundó, derivó de complicaciones de salud que enfrentó en los últimos años y le hicieron requerir tratamiento médico, entre ellas destaca una que es producto de una caída que sufrió en la dependencia por falta de medidas de precaución.

Sin embargo, acusó que derivado de la amistad que las funcionarias sostienen con personal de la CDHEH, el documento que ingresó no procedió y se vio en la necesidad de buscar una reunión con Eguiluz Tapia, con quien pudo dialogar después de varios intentos en una audiencia ciudadana, toda vez que nunca le otorgó una cita personal.

Pero la respuesta de la secretaria estatal del Trabajo fue que no podía ayudarla a cambiarse de área hasta que no observara el desempeño de su trabajo; y días después de su plática con la funcionaria, el acoso agudizó hasta llegar al punto de solicitarle su renuncia al cargo.

El motivo para su despido, indicó, nunca le fue aclarado; “la única respuesta que me dieron fue que eran órdenes superiores”. No obstante, nunca le entregaron un documento oficial y le impidieron seguir checando sus ingresos, pues describió que es una de las maneras “tramposas” que tienen para despedir a los empleados.

Además de lo ocurrido en su caso, reveló una serie de abusos de los que fue testigo por parte de las mismas directoras, como despidos injustificados en contra de personal que expuso alguna inconformidad y condiciones de trabajo que ponen en riesgo su salud.

“En una ocasión, una compañera llegó oliendo a gasolina y comentó que fue porque el vehículo estaba mal, cuando le dijimos a la directora su respuesta fue que al fin nosotros no fumábamos y el trabajo estaba primero; en otra ocasión, un compañero se quejó y le dijeron que ¿a poco no sabía que trabajar en gobierno era la esclavitud moderna?”
Lo anterior, según la trabajadora, se suma a una lista de violaciones a los derechos laborales, pues existe personal de confianza que carece de seguridad social y es obligado a trabajar sin importar sus condiciones de salud. “A una compañera que se lastimó la hicieron venir desde Tula en muletas porque no le quisieron dar un solo día de incapacidad”.

Por lo anterior, la mujer hizo un llamado al gobernador Omar Fayad Meneses para que dicha situación sea analizada y en su caso se actúe conforme a derecho.

  • Según la versión de una trabajadora, la directora del área de normatividad laboral Rocío García y la directora general del trabajo Ivonne Montiel la hostigan

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