Francisco I Madero.-

Vecinos de la localidad de Arambó, perteneciente al municipio de Francisco I Madero, expresaron a la candidata a diputada federal por Morena en el distrito 03 con cabecera en Actopan Simey Olvera que la compra de votos ha dado inicio en esa zona. Los habitantes del lugar argumentaron que entre los principales artículos que se reparten se encuentran bultos de cemento.
La aspirante morenista hizo mención que esas dádivas fueron adquiridas con recursos del erario público, “por tanto, no se les está regalando nada”, apuntó. Además, dijo que es bueno recibir esos obsequios, pero que al momento de emitir su voto lo hagan de manera razonada y consciente, eligiendo la mejor opción para ellos, su país y las futuras generaciones.

En dicha reunión estuvieron presentes vecinos que son ejemplo de lucha y que han sido víctimas de la represión, como en este proceso electoral, por el simple hecho de luchar por la igualdad. Argumentaron que algunos de ellos han sido encarcelados por exigir lo que por ley les corresponde.
Por otro lado, los habitantes denunciaron una reducción en los metros cúbicos de agua suministrada para el riego de sus cultivos, lo que pone en peligro la producción del campo, pues es necesario contar con la cantidad necesaria para garantizar las cosechas.
Se expuso que elección tras elección el partido tradicional en Hidalgo se aprovecha de las personas que no saben leer ni escribir para persuadirlos y conseguir los llamados “votos duros” y continuar en el poder, dando muestra clara de que no hay intención de combatir la pobreza y el analfabetismo, pues la necesitan para ganar las elecciones.

Simey Olvera recorrió colonias de Mixquiahuala y Francisco I Madero, donde escuchó el descontento por parte de aquellas personas que anteriormente han participado en campañas de otros candidatos y que traicionan la confianza que les fue otorgada a través de su sufragio.
Mencionaron que no tiene sentido obtener apoyos para el campo, como maquinaria para trabajar la tierra, si al momento de vender el producto final se les paga una auténtica miseria sin generar ganancia alguna, obligándolos a regalar lo que producen.

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