Pachuca

Habitantes de Azoyatla, Mineral de la Reforma, bloquearon la avenida Madero en entronque con Juárez, a las afueras del palacio de gobierno del centro de la capital, para exigir justicia por un presunto caso de abuso policial el pasado fin de semana.
Los manifestantes denunciaron que elementos de la Policía estatal entraron a domicilios de la localidad y golpearon a mujeres y niños, en busca de personas que quitaron sus armas a miembros de la corporación.
Según el testimonio de una mujer de la localidad, entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, desconocidos le quitaron sus armas a dos elementos de la Policía, que se trasladaron a la localidad Lindavista.
Más tarde, de acuerdo con la testigo, llegaron más de 100 patrullas y los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) entraron a los domicilios alegando buscar a las personas que les quitaron sus armas.

“Sacaron a mujeres y a niños, a las mujeres las encañonaron, a los jóvenes los encueraron, los tenían ahí en el piso y a los hombres los golpearon”, relató la vecina de la comunidad.

También explicaron que los elementos se llevaron celulares y otros objetos de valor de las casas.
Indicó que se metieron a las viviendas, tiraron un puesto de alimentos y el líder de los uniformados los amenazó al manifestar que “podían hacer eso y más”.
Explicó que no hubo detenidos, sin embargo, la mayoría de las personas que se acercaron fueron golpeadas y aclaró que los estatales eran acompañados por policías municipales y agentes de la Policía ministerial.
Los inconformes exigieron se castigue el abuso policial con la baja de los elementos y la renuncia de Raúl Camacho, presidente de Mineral de la Reforma.
Por la tarde la Secretaría de Gobierno recibió una comisión de habitantes de Azoyatla para tratar el tema, posteriormente se trasladaron a la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), en donde comenzaron las indagatorias y abrieron una carpeta de investigación por lesiones y presunto abuso.
En entrevista, Uriel de Jesús Moreno, coordinador general de Seguridad Pública del estado, dijo que sancionarán a quienes sean responsables y no serán protegidos.
Aclaró que el encargado fue un comandante de turno y puntualizó que la Policía del estado no tolerará que actos indebidos queden impunes.

“Me da pena, tengo que aceptar la parte operativa que a mí me corresponde (…) si hay alguna conducta irregular por parte de algún elemento de la Policía estatal será sancionado, y no por mí, sino por la ley.”

Detalló que como fueron diversas corporaciones no tienen el número exacto de elementos que participaron y confirmó que los agentes sí recuperaron las dos armas de fuego que les habían quitado.

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  • Indicaron que
    elementos de la Policía estatal entraron a domicilios de la localidad y golpearon a mujeres y niños, en busca de personas que quitaron sus armas a elementos de la corporación

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