La exploración de un ejemplar joven de puma para encontrar un lugar para vivir desató expectativa entre la población hidalguense sobre la presencia de depredadores en Hidalgo, misma que, de acuerdo con expertos y académicos, asciende a más de 15 especies que tienen presencia a lo largo y ancho del estado, principalmente en una gran reserva al centro-este, la de Metztitlán.
La estancia de los depredadores en la entidad se ve manchada por la falta de aplicación de políticas públicas y leyes para su conservación que, en el peor de los casos y según la organización Biofutura, podrían poner en riesgo su estancia en la entidad o en el planeta.

tintaDepredadores en el entorno

Las ganas de explorar de un ejemplar joven de puma para encontrar un lugar donde vivir, su alimentación y avistamiento por pobladores de la zona norte del municipio hidalguense de Actopan, generó expectativa sobre la presencia de depredadores en la entidad.
Sin embargo, de acuerdo con el profesor investigador del área académica de biología de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Gerardo Sánchez Rojas, en la entidad existen más de 15 especies de depredadores carnívoros.
El biólogo abundó para Libre por convicción Independiente de Hidalgo que el estado cuenta con carnívoros felinos como el puma y jaguar; y felinos menores como el gato montés, ocelote, tigrillo y yaguarundí.
También osos, cánidos como el coyote y la zorra gris, tres especies de zorrillos y mustélidos como la comadreja, tejón y el hurón.
Además, cacomixtles, coatíes y mapaches se suman a los depredadores mamíferos registrados en Hidalgo.
“A todos estos animalitos los conocemos como carnívoros, sin embargo, los únicos estrictamente carnívoros son los pumas, el resto come carne, pero también otras cosas. Solamente los gatos (felinos) y los perros (cánidos) pueden tener algún conflicto con los seres humanos, los otros son muy pequeños.”
Sánchez Rojas manifestó que además existen aves depredadoras con presencia en el estado y entre ellas están las de presa, como el gavilán que transita la zona de Metztitlán.

¿Dónde están?

De acuerdo con el también doctor en ciencias, a pesar de que Hidalgo podría considerarse un estado devastado, pues 60 por ciento de su territorio ya no cuenta con vegetación primaria; en la parte de la Sierra Madre Oriental que atraviesa la entidad con barrancas, lugares inaccesibles, y conecta con la reserva más grande de la entidad que es la de Metztitlán, es donde generalmente podrían encontrarse muchas de esas especies.
No obstante, algunas como los gatos montés y los coyotes son comunes en regiones desde Singuilucan hasta Tulancingo.
“En muchos lugares, con un poquito de espacio que les den, las especies pueden prosperar. El asunto está en que se mueven mucho, o sea, no podemos ubicarlos, ahí una de las cosas que podrían funcionar es que a esas especies se les pongan collares satelitales para poderlos seguir y ver cómo se enfrentan a la parte que está llena de personas y conocer cómo la están librando”, refirió Sánchez Rojas.

tintaEl puma de Actopan; rumbo a Eloxochitlán

Por otra parte, el profesor investigador de la UAEH, también del área académica de biología, Alberto Rojas Martínez explicó que el puma, que sacó a flote la presencia de depredadores en Hidalgo, llegó al norte de Actopan por su instinto de exploración.
“Se trata de ejemplares jóvenes, probablemente sea uno o dos animales jóvenes que están buscando un lugar para vivir, entonces eso hace que los animales tengan movimientos exploratorios inusuales y se muevan de repente de un lugar a otro.”
Rojas Martínez detalló que a pesar de que son ademanes inusuales, está dentro de su

capacidad de movimiento, por lo que no es extraño que el ejemplar de puma concolor se haya avistado en algunas localidades de Actopan, municipio colindante con Metztitlán.
Explicó que no se trata de un desplazamiento por falta de alimento o que no existan condiciones donde habitualmente viven, y recordó que los pumas en el estado son abundantes y existe registro en toda la zona serrana del norte y noroeste e incluso hay comunidades donde saben que existen en municipios como Tlahuiltepa, Actopan, Mineral del Chico, Zimapán, Metztitlán, Tasquillo, Pacula y Tlanchinol, entre otros.
“El puma es un habitante muy común de algunos lugares de Hidalgo, yo creo que el animal que anda por ahí no es que haya aumentado su población, sino que eligió esa zona para explorarla como un lugar para habitar.”
El biólogo indicó que el felino avistado en el norte de Actopan retornará por la ruta en la que llegó: de Actopan a Santiago de Anaya, pasando por Metztitlán y de ahí terminará en Eloxochitlán, donde hay mucha serranía con vegetación abundante, pocas personas y de donde probablemente provino, en ese mismo movimiento.
“Ahí va a terminar este animal si no le pasa algo antes”, recalcó Alberto Rojas Martínez.

Reserva de la biósfera Barranca de Metztitlán

  • La región de Metztitlán
    es considerada por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) como zona prioritaria para la conservación, ya que es parte principal de la zona de los cañones excavados por las afluentes del río Pánuco
  • Es considerada como refugio
    pleistocénico de la biota desértica mexicana, por las afinidades que muestran la intensa relación que existió en el pasado con el desierto de Chihuahua y Sonora, funcionando actualmente como corredor biológico de las zonas áridas en el Altiplano central del país
  • La reserva se localiza
    al centro-este de Hidalgo, incluye los municipios de Acatlán, Atotonilco el Grande, Eloxochitlán, Huasca, Metepec, Metztitlán, San Agustín Metzquititlán y Zacualtipán; se ubica en la región hidrológica número 26 del río Pánuco

Artículo 122 de la Ley General
de Vida Silvestre (sanciones)

  • Realizar
    cualquier acto que cause la destrucción o daño de la vida silvestre o de su hábitat, en contravención de lo establecido en la ley
  • Actividades
    de aprovechamiento extractivo o no extractivo de la vida silvestre sin la autorización correspondiente o en contravención a los términos en que esta hubiera sido otorgada y a las disposiciones aplicables
  • Actividades
    de aprovechamiento que impliquen dar muerte a ejemplares de la vida silvestre, sin la autorización correspondiente o en contravención a los términos en que esta hubiera sido otorgada y a las disposiciones aplicables
  • Realizar
    actividades de aprovechamiento con ejemplares o poblaciones de especies silvestres en peligro de extinción o extintas en el medio silvestre, sin contar con la autorización correspondiente
  • Los hechos
    se sancionarán con una amonestación escrita, multa o arresto por 36 horas

Según la Ley de Protección
y Trato Digno para los
Animales emitida por el
Congreso de Hidalgo

En su artículo 69 establece que es obligación del titular del Poder Ejecutivo, a través de las autoridades ambientales, regular y proteger la vida de los animales silvestres, desarrollando los mecanismos de concurrencia con el gobierno federal y municipal en materia de conservación de la fauna silvestre y su hábitat, de conformidad con las disposiciones aplicables

Y a quien infrinja por hecho, acto u omisión, intencional o imprudencial, induzca directa o indirectamente a alguien a infringir o violar las disposiciones de la ley, su reglamento y demás disposiciones jurídicas se le sancionará
con amonestaciones, multas económicas
y arresto hasta por 36 horas

Programas de
conservación fallidos

Respecto al tema de conservación, existe a nivel nacional el Seguro ganadero para cubrir la muerte por ataque de depredadores que implementa la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y busca proteger al ganado asegurado por la muerte y/o sacrificio forzoso de bovinos de reproducción, doble función, ordeña y trabajo, así como caprinos y ovinos en reproducción, cuando el ataque sea ocasionado por depredadores.
La dependencia refiere que el concepto de depredadores corresponde a animales carnívoros, generalmente silvestres, que atacan al ganado con la finalidad de subsistir. Entre estos, pumas, jaguares, linces, osos, perros ferales, ocelotes y coyotes.
Sin embargo, estipula que el siniestro deberá ser reportado dentro de las 24 horas siguientes al momento en que se detecte el ataque a los animales de los asegurados.

¿Funcionan?

Al respecto del programa, Gerardo Sánchez dijo que programas federales como este son buenos, aunque cuentan con algunos detalles en su operación; no obstante, es el gobierno del estado el que tiene que inmiscuirse de mayor manera y dar el primer paso para la creación de políticas públicas, pues el federal es de donde surgen la mayoría de estas.
En ese sentido, Jonathan Job Morales, director de la asociación civil Biofutura, informó que durante los 10 años que lleva la organización, las autoridades locales no habían presentado acciones por la conservación de la biodiversidad en el estado y tras la aparición del puma concolor, hace unas semanas, el gobierno comenzó a tomar acciones de protección a esas especies.
Morales García abundó que no existe un ordenamiento territorial dedicado a la conservación e incluso adelantó que en caso de que estas acciones no funcionen de manera correcta, existe la posibilidad que esas especies terminen por extinguirse.
Al respecto, Alberto Rojas Martínez, de la UAEH, mencionó que en torno a los depredadores se dan las legislaciones adecuadas, sin embargo, “el problema es que en el estado
no se aplican.
“Los animales viven en Hidalgo gracias a que no hay humanos y hay muchos recursos naturales aún sin explotar, es la única razón por la que los mamíferos mayores siguen en el estado.”
A mediados de junio, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) comenzó un monitoreo como respuesta a las denuncias de pobladores del norte de Actopan sobre la muerte de ganado. Más tarde, a principios de julio, la misma dependencia confirmó la presencia de un puma y dictaminó cinco puntos para la preservación de la especie en el estado.
Los puntos contemplaron aplicar el Seguro ganadero en los casos confirmados de pérdida de ganado causada por el puma; la implementación de un programa de mejores prácticas de manejo ganadero en la región y realizar una campaña especial de difusión y educación ambiental, con el propósito de informar a los habitantes de la región sobre este tema.
Además de implementar el protocolo de monitoreo en campo para continuar obteniendo información científica que permita definir de manera colegiada los siguientes pasos para la atención al puma.
Vigilancia permanente en la región por parte de las autoridades correspondientes, empero, todas las acciones las realizó la dependencia estatal de la mano de dependencias federales como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Para saber

Coexistir

De acuerdo con el investigador Gerardo Sánchez Rojas, tres de las más de 15 especies de depredadores carnívoros que existen en el estado están en peligro de extinción según la Norma Oficial Mexicana, entre las que destacan el ocelote, tigrillo y jaguar.
La mejor forma de proteger esos ejemplares es buscar, a través de la educación ambiental, que se fomente un cambio en la forma de ser y pensar de las personas, quienes deben de reconocer la coexistencia con esos animales.
Así como reconocer que los animales están en su territorio, darle un valor agregado a las regiones y buscar la manera de que no sigan depredando.
Además, “que el gobierno tenga programas, que legisle, que norme, que logren los protocolos, saber a quién le toca hacer qué cosa, si a la Conanp, si al gobierno del estado o al gobierno municipal para cuando se den casos como el del puma”, recalcó el investigador de la Autónoma de Hidalgo.
Por su parte, Rojas Martínez declaró que se necesita mucha educación ambiental para que las personas entiendan por qué no deben de sacrificar a los animales silvestres sin una razón.
“La política pública está muy pobremente aplicada en el estado de Hidalgo y como no hay educación y no hay sanciones, las personas no se dan cuenta que están haciendo mal.”
Dijo que es necesario entender que depredadores como el puma no atacan a las personas e incluso puede convivirse con ellos, tal es el caso de la localidad San Pablo Tetlapayac en la reserva de Metztitlán, donde aparece un gran felino cada año; sin embargo, tras las pláticas y el pago del Seguro ganadero la población recibe un pago de servicios ambientales por permitir que los pumas vivan en su región.

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