Derecho del público de medios, derecho humano

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Josefina Hernández Tellez

Los derechos humanos dicen que son inalienables a las personas. Derecho a una vida digna, derecho a la educación, derecho a la justicia, derecho a ser libre, derecho al trabajo, derecho a la libre expresión. Fundamentales todos estos y dentro de los mencionados están implícitos los derechos a tener voz y voto en cuanto a lo que recibimos en materia de información: veracidad, oportunidad y, sobre todo, objetividad si hablamos de sociedades contemporáneas, donde los medios de difusión juegan un papel primordial en nuestras vidas, los llamados, conocidos y hoy peleados derechos de las audiencias, del público de los medios.

¿Por qué entonces cuesta tanto verlos plasmados en contenidos?
Sin duda, las prerrogativas que de facto deberíamos tener en la actual sociedad del siglo XXI no están garantizadas del todo. Esas garantías se han ganado, algunas, en papel, pero no en la realidad. La razón es simple, las mentalidades, la cultura, la historia, es difícil transformar ante la inercia de creencias, valores y conductas.

Eso explica por qué vemos cómo se violenta la verdad, si esta existe, de los hechos, porque los medios retoman, reproducen y resignifican los hechos del día a día no con el objetivo de servir, sino principalmente de vender y ganar. Al menos eso priva en la mayoría de las empresas privadas que se encargan de esa tarea. El discurso informativo se adereza de “envases” y “envolturas” engañosas y a modo. Las máximas informativas se vuelven “fórmulas” retóricas.

De esa pandemia y de las noticias falsas (fake news) se debe tratar de escapar, pero no siempre se logra. Ahí tenemos la publicidad, los enfoques mercantilistas o con fines políticos de la noticia. Nuestro medio, este diario universitario, no escapa al alud e inercia cultural de cosificar a las mujeres, por ejemplo. La fotografía del jueves 12 de septiembre, página 12, de la sección de deportes, lo revela y nos remite a miradas que se contraponen con el discurso de respeto, reconocimiento y lucha por la igualdad entre mujeres y hombres.

La fotografía publicita, anuncia, la corrida de toros durante la Feria de San Francisco en Pachuca, Hidalgo, de este año. La escena evidencia a dos hombres (no sabemos si toreros o empresarios), que durante el evento miran de forma irrespetuosa y ¿lasciva? a la reina (quizá de la feria, o del evento taurino), una joven con minifalda y la banda que la acredita.

El problema no es el hecho, que existe, porque así se dio, de que estos hombres la asediaron visualmente; el enorme desatino es la reproducción de la fotografía (que seguramente no fue la única que se tomó), porque naturaliza la conducta grosera y machista de esos sujetos. Es decir, no existe en la mesa y en la dirección de medios el criterio y sensibilidad para no publicar esas imágenes denigrantes para las mujeres. El mensaje es: si así se visten, eso provocan y es “natural”. En suma, no hay libertad y si las mujeres queremos un trato distinto tendríamos que adoptar la burka de las musulmanas o los hábitos de las monjas. Ya lo dijo algún retrógrado jerarca católico: las mujeres “provocan”, por eso debemos limitarnos a vestir de una u otra forma.

Este medio es de universitarios para la comunidad universitaria y esos hechos ratifican que nos falta mucho, pareciera cada vez más, remontar el pensamiento patriarcal, machista, que cosifica a las mujeres. No media el origen educativo ni la función “objetiva” y “veraz” del lenguaje periodístico, privan los valores culturales que no acaban de transformarse ni de superarse, en razón de los derechos de las lectoras y audiencias por mirarnos igual, humanas, con las mismas garantías que nuestros congéneres. Hablar de derechos del público de medios es un derecho que va más allá de las leyes y de las intenciones, de las promesas y buenas intenciones, se trata de concretarlos en miradas y enfoques congruentes y coherentes con esta mejor sociedad que urge ser para remontar la injusticia y la violencia. Asignaturas pendientes y urgentes de atender.

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Josefina Hernández Téllez
Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.