Avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa es una corresponsabilidad que toca a hombres y mujeres por igual. No puede haber derechos humanos a medias, nada a consulta, todo per se. Colectivos salieron a las calles este 8 de marzo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Realizaron marchas, rodadas ciclistas, colgaron mantas en puentes peatonales, múltiples actividades para ser escuchadas y caminar hacia el reconocimiento de sus derechos. En el marco de esa conmemoración, el presidente Andrés Manuel López Obrador propuso que los temas polémicos relacionados a los derechos de las mujeres se lleven a consulta pública. ¿¡A consulta, qué!? En el patio central de Palacio Nacional, más de 300 mujeres fueron convocadas a un desayuno para conocer la postura del mandatario y su gobierno en el ámbito de las garantías al respeto a la dignidad de género. López Obrador, en su exposición, convocó a todas las expresiones femeninas a converger en una postura tendiente a resolver sus demandas de inclusión, fin de la violencia, aplicación de normas que les garanticen derechos y respeto a su dignidad. Por supuesto, las respuestas no se hicieron esperar. Martha Tagle, diputada federal, le replicó: “los derechos no se consultan”. El presidente mantuvo su postura y aseguró que en su gobierno no habrá discriminación contra nadie. En redes, el mandatario fue apaleado por huestes aliados y no aliados. Para cambiar la realidad de este país en materia de equidad, primero se debe dar marcha atrás a los discursos obtusos, posturas rancias y que están completamente fuera de la nueva realidad mexicana. Las mujeres de hoy reclaman, alzan la voz, marchan, cuelgan mantas, ruedan en bicicleta, protestan en el marco del derecho. ¿Por qué? En pleno siglo XXI sus derechos siguen siendo mancillados. Loable las acciones organizadas por colectivos, que salieron ayer a las calles de Pachuca para buscar visibilidad. Decenas de mujeres encontraron sororidad y también solidaridad de ellos, los hombres comprometidos con la causa. Los derechos de ningún individuo deben estar a capricho de ningún gobierno, simplemente se aplican y se respetan. Pero en México, lamentablemente la realidad dista mucho de la riqueza de sus leyes. De filón. La buena noticia, la SHCP reactiva el subsidio a la gasolina Magna y diésel; la mala, la medida no genera impacto directo en el precio al público.

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