Mineral de la Reforma

Desde la Obertura de El barbero de Sevilla hasta Don Pasquale de Gaetano Donizetti, la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH) presentó una gala llena de Amor, Amistad, Drama y Ópera.
Las notas de la Obertura del Barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini, abrieron la gala con los 80 músicos de la orquesta bajo la batuta de Gaétan Kuchta, director artístico; preparando a la audiencia con el toque humorístico de la obra, para el derroche de emociones que estaba por llegar.
Y así fue como Elena Díaz apareció en el escenario del aula magna Alfonso Cravioto Mejorada de Ceuni, con “Quel Guardo il Cavaliere” de Don Pasquale, coqueteando con las palabras de Norina sobre el amor cursi.
Tocó el turno de Ramón Yamil, el tenor abrió su participación con “Amor ti vieta” de Fedora, la historia de una princesa rusa que va a casarse con un joven que es asesinado.
La orquesta, sin acompañamiento de voz, interpretó el “Intermezzo” de Madame Butterfly, una obra de Giacomo Puccini que descubre el amor de una geisha por un oficial naval americano, la tragedia embarga la obra cuando la nueva esposa del general enfrente el desdén y la pobreza mientras espera a su amado.
Puccini sonó de nuevo con la voz del tenor en la pieza “Ch’ella mi creda” de La faniculla del West, la historia centrada en Minnie Bar y Dick Johnson en la época de la fiebre del oro en la que los obstáculos impedirán que ambos viajen para comenzar una nueva vida.
Después de la pieza, Elena Díaz volvió al escenario, esta vez convertida en Manon Lescaut interpretó Adieu notre petite table y el adiós a su amado para cambiar de bríos en la ópera más apreciada de Puccini.
El intermedio trajo consigo la Obertura de Las Bodas de Fígaro de Wolfgang Amadeus Mozart, una pieza que precedió la ovación de la audiencia al término de la ejecución, dando paso a Ramon Yamil con “É la solita storia del pastore” de L’arlesiana y el amor complicado de un campesino enamorado de una mujer de Arles, a quien descubre que ha sido amante de otro.
No podía faltar La Bohéme con el aria Quando me n’ vo’, a cargo de la soprano invitada, para luego regresar con la historia de Manon Lescaut y el Intemezzo, seguido de una de las interpretaciones más aplaudidas de la noche con Elena Díaz y O mio Babbino caro, pieza de Puccini que conmovió a la audiencia y le brindó las palmas a los músicos y a la soprano.
La melancolía se hizo presente con “E lucevan le stelle” de Tosca compuesta también por Puccini, pieza referente para el lucimiento vocal y escénico de los cantantes que la interpretan.
El cierre final fue con ambos cantantes, demostrando la fuerza de su voz con el aria “Una parola o Adina” de L’elisir d’ amore, el idilio de los amantes en medio de la opresión y la agitación política de la Italia de Mussolini, siendo la pieza indicada para cerrar la gala en medio de aplausos y reconocimientos para los invitados.
La noche no terminó sino después de que la OSUAEH brindara de encore “Brindisi verdi” de La Traviata de Giuseppe Verdi, clásica pieza de ópera que arrancó exclamaciones al inicio del aria y que dejó contemplar el brindis de una pareja en señal de celebración.

Detalles

  • Las notas
    de la Obertura del Barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini, abrieron la gala con
    los 80 músicos de la orquesta bajo la batuta de Gaétan Kuchta
  • La próxima semana,
    la orquesta recibirá a Darrel Ang como director huésped para el Gran Concierto
    de Gala, quinto de la primera temporada del 2017

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