Ciudad de México

Pese a las amenazas de Donald Trump, los planes de BMW de invertir en una planta en San Luis Potosí son inamovibles.
Así lo afirmó ayer el director de comunicación corporativa de la empresa Vladimir de Mello un día después de que el presidente electo indicó que impondría a la empresa un arancel de 35 por ciento a sus productos fabricados en el país.
La producción de ese modelo está prevista para el mercado mundial, y la planta se sumará a las actuales instalaciones en Alemania y China que lo manufacturan.
En diciembre pasado, el director ejecutivo de BMW Group en México Alexander Wehr ya había declarado que los planes de la empresa se basan en metas de largo plazo, por lo que no habrá ningún cambio en un entorno de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o cualquier otro ajuste.
La empresa automotriz ha invertido mil millones de dólares estadunidenses en la construcción de la planta en San Luis Potosí, la más nueva de BMW Group, equipada con la última tecnología.
Por otra parte, el presidente de la Asociación Federal de Industrias Alemanas (BDI) Dieter Kempf dijo ayer que Estados Unidos dañará su propia economía si intenta sacar a los fabricantes automovilísticos de México.
El presidente de la industria alemana reconoció que el republicano tiene razón cuando ve necesario el fortalecimiento del sector automotriz como medio para crear más trabajos y mejor pagados en Estados Unidos. Pero ese objetivo, matizó, no se puede lograr mediante aranceles y proteccionismo, porque los conflictos comerciales crean solo perdedores.

Proyecto

  • La empresa automotriz
    invertirá en una planta en San Luis Potosí pese a las amenazas del presidente electo de imponer un arancel de 35 por ciento a sus productos fabricados en el país

 

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