La ciudadanía ya está cansada, harta de las desapariciones, de los asaltos, de los feminicidios. Pero, afortunadamente, ese hartazgo no se ha traducido en apatía, en resignación. Los feminicidios, las desapariciones, aún indignan y provocan la movilización social. Ayer en la capital del país, organizaciones, activistas, indignados, salieron a la calle para exigir justicia tras el feminicidio de Mara Fernanda Castilla, estudiante de 19 años que pidió un taxi en Puebla a través de Cabify y después fue asesinada. Los manifestantes exigieron ayer desde la capital del país que se declare una “emergencia nacional feminicida” que obligue a las instancias de justicia a reforzar sus medidas y a combatir ese delito, que hoy campea por todo nuestro país, incluido Hidalgo. En la marcha además se reveló un dato escandaloso: en México todos los días se asesina a siete mujeres, esto mientras persisten “prácticas machistas y misóginas que son reproducidas y preservadas por los aparatos gubernamentales e instituciones hegemónicas”. Hidalgo, mientras tanto, no queda ajeno a esta plaga nacional. En Tlaxcoapan ayer se cumplió otro día sin que aparezca la joven Dulce María Hernández León, cuyo paradero es una incógnita desde el pasado 6 de septiembre, cuando regresaba de su trabajo desde el vecino municipio de Tula. Vecinos, familiares y policías han buscado, desde hace 11 días, a la joven sin resultados, lo que ya provoca la desesperación de la comunidad, que anunció una marcha el próximo miércoles para exigir lo que es una obligación de los gobiernos: seguridad. ¿Cómo podemos recuperar para nuestro país la tranquilidad, la certeza de que, si salimos a trabajar, a la escuela, de compras, regresaremos sanos y salvos? La respuesta debe ser un asunto urgente para los gobiernos, quienes tienen la obligación de brindarnos seguridad. ¿Hasta cuándo la impunidad, la inoperancia de las instituciones que procuran justicia? De filón. Anoche otra vez asaltaron en Pachuca, con toda tranquilidad, un centro comercial. Esta vez se trató de Dulces Cravioto, tienda ubicada en una plaza ubicada en la céntrica colonia San Javier de Pachuca. ¿Y los sistemas de seguridad, los protocolos, la inversión en patrullas?

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