Pachuca.- Durante un encuentro entre secretarios del gabinete estatal con integrantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Hidalgo, la secretaria de Finanzas Jessica Blancas advirtió que para el estado no son tiempos de recurrir a financiamientos.

Reiteró que en la última semana de septiembre comenzaron a fluir a la entidad los mil millones de pesos asignados al Ramo 23 y que queda un trimestre para asignar, ejecutar y verificar obras.

Por lo pronto, la tesorería, como ente globalizador, tiene listo el andamiaje para licitar obra y trabajar de la mano con los constructores.

Aseguró que ante el complicado entorno económico que vive el país luego de los sismos registrados en septiembre, el gobierno de Hidalgo decidió redireccionar el gasto público durante 2018, un año que se vislumbra complicado; por ello es necesario seguir trabajando con estrategia, coordinación y transparencia. Ante los constructores del estado, Blancas Hidalgo afirmó que la reforma regulatoria impulsada en el estado representa un cambio y que, gracias a ella, ahora el poder Ejecutivo trabaja con mayor disciplina y control. “Se terminó eso. Ya no existen permisos ni excepciones para terminar una obra fuera de tiempo. Con ello estamos dando un paso gigante como estado y ahora todos estamos obligados a trabajar con disciplina”, subrayó.

Destacó que si bien una parte está destinada a mejorar la infraestructura del estado, también hay importantes asignaciones para avanzar en sectores como la salud y la educación, así como para zonas prioritarias.

En su mensaje, la titular de Finanzas Públicas insistió en que la escasez de recursos públicos “nos está enseñando a ser mejores planeadores y aplicar correctamente el presupuesto, siempre para el mayor beneficio de los hidalguenses”.

Y dejó clara la decisión del gobernador de que todo el recurso que se baje al estado se aplique de manera responsable y transparente, para que se dirija a las comunidades y sectores que más lo necesitan, sea infraestructura, salud, educación y/o programas alimentarios.

Mencionó que después de dos décadas, la correduría Estandard & Poor’s elevó la calificación de la deuda hidalguense en el primer año de gobierno de Omar Fayad Meneses, lo que significa mayores participaciones federales.

Adicionalmente, Hidalgo obtuvo el primer lugar nacional en su cuenta pública, lo que significa que el dinero que recibe la entidad se destina a donde tiene que canalizarse, precisó la secretaria. Y esto, agregó, otorga confianza, transparencia y tranquilidad a la ciudadanía, que demanda cada día mejores prácticas gubernamentales.

Jessica Blancas
destacó que las prórrogas en la entrega de obras se prestaban a diversos vicios y corrupción. Y recordó que antes los oficios de autorización de obra tardaban tres meses y ahora salen en semana y media, además de que se erradicaron prácticas como dádivas y diezmos

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