Un año y tres meses después de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) congeló seis cuentas bancarias de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), el pleno del segundo tribunal colegiado del vigésimo noveno circuito del Poder Judicial de la Federación (PJF) dio la razón a la máxima casa de estudios y le devolvió sus recursos. Desde el principio, la UAEH, en voz de su rector Adolfo Pontigo Loyola, anticipó que la institución se defendería con las herramientas que fundamentan su propia existencia: mediante la razón y el derecho. Y así fue: durante todo este tiempo la casa de estudios se defendió en tribunales, presentando pruebas ante las autoridades, siempre anteponiendo su solvencia en la administración de sus recursos, lo cual la ha llevado a ser ejemplo para las universidades públicas del país. El fallo unánime de los magistrados no es gratuito: la UAEH guarda una pulcra trayectoria financiera avalada por las auditorías superiores, tanto del estado como de la federación. En esta ocasión, como en aquella lucha reciente donde defendió su autonomía, la universidad de los hidalguenses hizo lo que mejor sabe hacer: demostrar con argumentos, con pruebas, que le asiste la razón. Con el descongelamiento de seis cuentas bancarias, cuya licitud fue demostrada de manera clara, la universidad recupera no solo los recursos, que son parte de su patrimonio y de su comunidad universitaria, sino que también borra las dudas sobre su honorabilidad, que tanto sembraron quienes no toleran que siga subiendo escalafones a nivel mundial. Se impusieron, otra vez, la razón y el derecho. De filón. El gobernador Omar Fayad ayer confirmó lo que ya todos sospechábamos: la cuarentena en Hidalgo se extenderá hasta junio, debido a que la pandemia llegó tarde a la entidad, con todas las implicaciones sociales y económicas que ello traerá.

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