La primera “pantera rosa” era un diamante de gran valor. En La pantera rosa (1963), dirigida por Blake Edwards, con música de Henry Mancini y la actuación del gran Peter Sellers, la peculiar joya es sustraída por un evasivo ladrón, el Fantasma. Tras sus pasos va el inspector Closeau –Sellers–, un atolondrado representante de la justicia francesa.

Para animar la película, y como una señal de los coloridos tiempos que corrían, Edwards encargó a Fritz Freleng –creador de Porky, Speedy González y el gato Silvestre, entre otros– un dibujo animado. Debía contar con tres características específicas: que fuera graciosa, muda y rosa. Así, un recurso circunstancial se convirtió en un ícono pop del siglo XX.

En 1964, la Pantera Rosa protagonizó el cortometraje The pink phink –traducido al español como Proyecto rosa–. Esta fue la primera ocasión en que aquel personaje apareció como protagonista. El corto, proyectado en las salas de cine, tuvo tanto éxito que recibió el Oscar en su categoría. La popular serie –“The Pink Panther show”, “El show de la Pantera Rosa”– no comenzaría a transmitirse luego luego, sino hasta 1969.

La Pantera Rosa parece un flemático caballero británico, de modos sutiles y rítmico andar. Un peculiar felino antropomórfico, metódico y mudo, aunque en por lo menos dos episodios, “Hielo rosa” y “El arca rosa”, tuvimos noticias de su voz. A pesar de los arrebatos aristocráticos, y la displiciente mirada de pantera, en ocasiones nuestro protagonista atraviesa por periodos de hambre y frío.

Con una elevada capacidad intelectual, y con un genio bastante alegre y simpático, la Pantera Rosa suele meterse en líos o simplemente realizar tareas comunes, pero siempre lo hace con un peculiar toque cómico. En su show le acompañan algunos otros personajes, como el inspector Closeau, el oso hormiguero y el pájaro dodó, entre otros. Al igual que la Pantera, la música de Mancini resultaba emblemática.

Comentarios