Ayer fue un día de furia para cientos de miles de hidalguenses que se vieron perjudicados por bloqueos en 22 municipios del estado. El motivo, la falta de pago de un bono de fin de año dirigido a 14 mil 400 docentes jubilados del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). La anarquía duró casi 10 horas durante las cuales los bloqueos carreteros y manifestaciones extrangularon los principales acceso a la entidad. Pese a que las movilizaciones comenzaron a las 9 horas, ninguna autoridad se apareció para tratar de aliviar el enojo y la frustración de miles de incautos que debían trasladarse, ya sea para trabajar, vacacionar o incluso para atenderse en alguna clínica u hospital fuera de su lugar de origen. Casi 10 horas en las que ciudadanos, no solamente hidalguenses sino de otras entidades, estuvieron abandonados a su suerte. En las calles, choferes y automovilistas hacían milagros para superar los retenes de profesores que decidieron desquiciar las vialidades para ser escuchados por el gobierno estatal. ¿Y el gobernador Omar Fayad? ¿Y sus secretarios, al menos el de Gobierno, Simón Vargas? Ninguno salió a dar aunque sea una explicación o, ya de perdida, a anunciar que se buscaría dialogar con los inconformes. Unas siete u ocho horas después del bloqueo, el gobierno a través de sus redes sociales pidió a los líderes del SNTE dejarse de protagonismos y evitar molestar a terceros. Y hasta ahí. Solo para eso les alcanzó su capacidad de gestión y los millones de pesos que tienen de presupuesto para llevar a cabo su función de gobernar. El ciudadano común, el que no es funcionario o sindicalista, que se aguante. Y aguas, hoy podría repetirse la misma historia porque no hubo acercamiento o negociación alguna para atender el problema. Así que a encomendarse a su santo de preferencia frente al desgobierno de Hidalgo. De filón. Un presupuestazo de casi 6 millones de pesos aprobó ayer el ayuntamiento de Pachuca para la rehabilitación de calles del municipio. Es decir, una bicoca para el estado calamitoso en que se encuentran la mayor parte de las vialidades capitalinas.

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