En la UAEH fue realizada la primera Reunión Internacional de Luz Sincrotrón, donde fue expuesto el tema

Pachuca.- La aplicación de radiación sincrotrón, o aceleración de partículas, reveló la presencia de contaminantes en el medio ambiente, lo cual tiene implicaciones en la salud de la población humana y ecológica, puntualizó el investigador Gustavo Cruz Jiménez durante la sexta Reunión Nacional de Difractometría 2019 y primera Reunión Internacional de Luz Sincrotrón, eventos desarrollados en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) del 6 al 8 de noviembre.

En el centro de negocios de la máxima casa de estudios de la entidad, el investigador de la división de ciencias naturales y exactas de la Universidad de Guanajuato presentó los principales resultados del uso de radiaciones sincrotrón en diferentes estudios para el análisis de muestras ambientales.

“Esto nos puede ayudar a identificar elementos tóxicos en el ambiente y su efecto en la población o en los organismos y seres vivos”, detalló el integrante del cuerpo académico de farmacología y toxicología.

Durante la conferencia “Uso de la radiación sincrotrón en ciencias ambientales”, el especialista en toxicología ambiental presentó un estudio sobre los jales de Guanajuato en la región de Xichú, donde comprobó que la actividad minera generó grandes cantidades de arsénico y plomo, elementos químicos altamente tóxicos, además de altos niveles de cobre y zinc dispersados en el medio ambiente.

“Independientemente que sean plantas las afectadas por estos elementos, muchos animales y la población misma comen de esas plantas. A través de la comida puede ser que estemos adquiriendo esos contaminantes”, alertó.

La actividad minera también provocó la contaminación del agua, sostuvo, ya que a un costado de los jales está el río Xichú, el cual corre riesgo de presentar contaminación por arsénico, plomo y flúor; la presencia de esos contaminantes en el vital líquido están asociados a daños renales en la población.

Al respecto, explicó que la actividad minera en México inició en Mineral del Monte, para seguir en Pachuca y continuar hacia el norte hasta Chihuahua, Nuevo León y Sonora.

Además, de acuerdo con el especialista, los daños ecológicos y económicos causados por la minería pueden apreciarse a través de los años en dichas entidades.

Igualmente presentó un estudio del aire en el Paso Texas, con el fin de observar el grado de contaminación ambiental y hacia dónde se disemina. “A raíz de la actividad de una industria fundidora, observamos cómo el cobre se distribuía en el ambiente a través del aire en la frontera en Ciudad Juárez entre México y Estados Unidos.

“En algunos lugares, el cobre en el aire provenía de la minera, y en otros provenía de las industrias maquiladoras”, comentó al referir que las partículas de cobre no son tan dañinas aunque pueden generar problemas de acumulación de metales.

En ese sentido, mencionó que en algunas partículas encontraron zinc y cobre, los cuales están relacionados con diversas alergias.

El doctor refirió que al pasar el polvo por las vías respiratorias de las personas, este puede irse directamente a los alveolos, es decir, las bolsas diminutas de aire en las terminaciones de los bronquiolos, que a su vez son ramificaciones diminutas de tubos de aire en los pulmones. “Los alveolos se encuentran conectados al flujo sanguíneo, entonces se puede ir a la sangre, ese es el riesgo que se puede tener”, enfatizó.

  • Gustavo Cruz, investigador de la Universidad de Guanajuato, impartió la conferencia “Uso de la radiación sincrotrón en ciencias ambientales”

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