Detienen a mexicana en Madrid por “enaltecimiento yihadista”

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Madrid.- La Guardia Civil informó hoy de la detención de una ciudadana mexicana de 38 años, natural de Monterrey, por los presuntos delitos de “adoctrinamiento” y “enaltecimiento yihadista”.

Al asumir en su creencia religiosa -el islam- la versión más radical, entre las que defendía la difusión de panfletos en los que se alentaba a llevar a cabo acciones violentas.

La joven, de la que se mantiene en secreto su identidad, vivía en Pinto con su esposo, Aziz Zaghnane, un ejecutivo de una empresa de cazatalentos que también se encuentra detenido en el marco de una operación llevada a cabo en mayo del 2016 contra supuestas células dormidas del integrismo islamista radical.

La ciudadana mexicana se encuentra en los calabozos de la comisaría española, bajo tutela judicial pero sometida a los interrogatorios de la policía, que en virtud de la ley antiterrorista tiene un amplío margen de tiempo para mantenerla incomunicada.

La operación fue llevada a cabo por la Jefatura de Información de la Guardia Civil y el Grupo de Información de la Comandancia de Madrid, que se trasladaron a la localidad madrileña de Pinto -a unos 35 kilómetros de la capital- para detener a esta ciudadana mexicana.

El punto de partida de la investigación fue la detención en mayo de su propio marido, que hasta la fecha se encuentra detenido acusado de ser el jefe de una célula de captación de potenciales activistas del integrismo radical para perpetrar atentados en Europa.

España, como el resto del continente, se encuentra en situación de “alerta” ante el riesgo de nuevos ataques del ISIS o grupos afines como los que han ocurrido en los últimos meses en Francia, Alemania, Bélgica y el Reino Unido.

Antes de ser detenido, el marido de la mexicana, Zaghanane, fungía como director de marketing de la empesa Lee Hech Harrison en España, una multinacional que se dedica a buscar trabajo a profesionales y a detectar a potenciales trabajadores para las empresas.

La ciudadana mexicana, que tiene dos hijos de dos y cuatro años, está acusada de “autoadoctriamiento” y “enaltecimiento terrorista”, por lo que podría se condenada a penas de más de diez años de cárcel en virtud de la legislación española, que se ha endurecido precisamente ante el riesgo de ataques como el perpetrado el 11 de marzo del 2004 en Madrid, que costó la vida a 192 personas y heridas en más de dos mil, en un acto que fue atribuido a Al Qaeda.

La policía decidió actuar y detener a la mexicana natural de Monterrey ante sus propios actos cotidianos, ya que no salía apenas de su casa, asumió la versión más rigorista y radical del Islam y, lo más grave, empezó a hacer proselitismo entre su círculo de amigos y seguidores -la mayoría residentes en México- para llevar a cabo acciones violentas.. Lo hizo a través de diversas plataformas web y aplicaciones de mensajería instantánea, desde las que realizaban llamamientos expresos a la participación en este tipo de actividades.

La investigación policial le señala como una figura relevante de la comunidad islámica de Monterrey, entre los que alentó a la “yihay femenina” y compartió material propagandístico y tuvo acceso a perfiles de Facebook de musulmanes conversos originarios de hispanoamérica.

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