“Solo abandonas tu hogar cuando tu hogar no te permite quedarte.
Nadie deja su hogar a menos que su hogar lo persiga, fuego bajo tus pies,
sangre hirviendo en el vientre.
Jamás pensaste en hacer algo así, hasta que sentiste el hierro ardiente amenazar tu cuello.
Pero incluso entonces, cargaste con el himno bajo tu aliento,
rompiste tu pasaporte, sollozando mientras cada pedazo de papel te hacía ver que jamás volverías”
“Hogar” de Warsan Shire

Cuánta tristeza puede provocarse en el mundo para que una persona deba dejar su hogar, su país, su gente, su cultura y hasta el más pequeño detalle del lugar que la vio nacer. Dejar todo, irse a otro lugar extraño y lejano para llamarse con un solo nombre: refugiado.
El 20 de junio fue elegido, por decisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como el Día Mundial de los Refugiados, a partir de 2001. Bien dijo su secretario general António Guterres:
“No se trata de compartir una carga, sino de compartir una responsabilidad mundial, basada tanto en la idea general de que todos somos humanos como en las obligaciones muy específicas contraídas en virtud del derecho internacional. Los problemas fundamentales son la guerra y el odio, no las personas que huyen. Los refugiados se cuentan entre las primeras víctimas del terrorismo.”
Fuerza, valor y perseverancia, son los valores que permiten a los refugiados encontrar un lugar, conseguir la mano que se extiende generosa, tolerar las diferencias y olvidar las desigualdades. De acuerdo con la ONU, 65 millones de personas en el mundo viven esta situación. Cada tres segundos, una persona se ve forzada a dejar su hogar.
Nuestro país, durante mucho tiempo ha sido muy generoso en este tipo de situaciones. De 2011 a 2016, creció al mil por ciento el número de gente que pidió refugio en México. Aunque también algunas de nuestras gentes han tenido que irse de nuestro México o desplazarse dentro de nuestro propio país.
En efecto, hasta diciembre de 2016, según denunció Animal Político en un reportaje, más de 300 mil mexicanos tuvieron que buscar refugio, principalmente por la violencia criminal que vivimos. Los estados con más casos son Chihuahua, Sinaloa, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
En un estudio presentado en 2016, realizado por el Centro de Estudios Sociales y Opinión Pública, se advirtió: “En la actualidad, la tendencia de algunas autoridades en México con relación al tema del desplazamiento interno, consiste en minimizarlo o ignorarlo como una incómoda consecuencia de la situación de violencia o bajo el argumento de que no se trata de desplazamiento interno, sino que los movimientos de poblaciones responden a migraciones internas”.
Hoy es Día del Refugiado, de quien deja todo en busca de esa esperanza que le han arrebatado en su propia tierra. Que busca el abrazo del otro, de la otra, para seguir con la certeza de que tiene otro hogar.

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