La transparencia en el manejo de los recursos públicos y propios que genera la institución, es un sello que distingue a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). La excelencia, característica inherente de la máxima casa de estudios de la entidad, no solo tiene su base en la calidad académica, sino en la rendición de cuentas, un ejercicio reconocido por los máximos órganos de fiscalización tanto del país como del propio estado de Hidalgo. Con 150 años de historia, la UAEH concibe a la honestidad como uno de sus preciados valores. Ello quedó de manifiesto ayer con la entrega de los estados financieros auditados ante las comisiones unidas de vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación y de educación, de la Cámara de Diputados. Y es que la disciplina financiera es norma en la Autónoma de Hidalgo. Cada centavo que recibe la institución es bien habido y perfectamente auditado, lo que le ha valido mantenerse como una universidad sin deudas. Si algo caracteriza a la UAEH es contar con líderes visionarios que se dieron a la tarea de implementar estrategias y modelos financieros que le permitieron a la institución contravenir la situación económica adversa del entorno estatal y nacional. En su visita a San Lázaro, el rector Adolfo Pontigo Loyola dijo a diputados federales que la máxima casa de estudios de Hidalgo ha entregado resultados inobjetables y con ello, se corresponde a la llamada de enseñanza superior que demanda la realidad. Enhorabuena a la comunidad garza por pertenecer a una de las mejores universidades del país y del mundo, a pesar de las voces discordantes, paranoicas y desesperadas que se empeñan en manchar el honor; eso es politiquería barata. De filón. Y hablando de vociferadas estériles, el gobernador Omar Fayad, fiel a su doble discurso, volvió a poner el dedo en la llaga. Apenas hace unos días su oficina de comunicación social llamaba a no politizar el tema de la seguridad en el estado. En la semana que transcurre, entrevistado por medios de comunicación y ayer en la entrega del Premio Estatal de la Juventud acusó sin pruebas y de manera burda a esta casa editorial de arengar a las marchas contra la inseguridad y la violencia. Al parecer al gobernador Omar Fayad se le olvida que los jóvenes hidalguenses ya despertaron, ya no tienen miedo de gritar con la cara en alto el fracaso del gobierno en el tema de seguridad. En derecho hay un principio, y eso como abogado lo debe saber el jefe del Ejecutivo estatal: el que acusa está obligado a probar. De refilón. Contrario al excelso manejo del presupuesto por parte de la UAEH, algunos municipios hidalguenses solicitaron un rescate financiero al gobierno del estado. En la administración pública hay cosas que nunca cambian.

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