En su explosiva entrevista a Tehran Times, el confeso agente de la CIA Robert David Steele (RDS) aseveró que, gracias a la empresa Diebold que maneja (ba) el voto digitálico (screen touch) de las máquinas electrónicas para votación, “el vencedor puede ser designado antes de que se emita el primer voto”. ¡Vaya “democracia digitálica (en el doble sentido)”!

RDS comenta que Trump no esperaba su triunfo –ni su esposa Melania–, pero no explica la razón por la cual, si es que son ciertas sus aseveraciones, se reprogramó el logaritmo y se redireccionó el resultado a su favor, en detrimento de Hillary Clinton, quien había sido vapuleada por el FBI.

Según Source Watch, Diebold Election Systems (DES) ostenta al mismo propietario con un nuevo nombre Premier Election Solutions (PES), con sede en Allen (Texas), feudo de los Bush.

Walder O´Dell (WOD), mandamás de DES, “fue uno de los principales organizadores de la campaña de Bush” y fue un donante quien confesó estar “comprometido para ayudar a que Ohio proveyera sus votos electorales a Bush”.

En 2003, un anterior empleado del almacén de Diebold en Georgia reveló que su empresa había colocado piezas en sus máquinas que no fueron certificadas, un año antes de la reelección de George W Bush.

Hace 17 años. Diebold se introdujo a la “industria (sic) electoral de EU con su adquisición de Global Election System (GES)”, productora de la tecnología del voto digital (touch screen) con sede en McKinney, Texas. ¡Otra vez Texas!

En DES exultaban que la confiabilidad de sus máquinas electrónicas era impecable, “por lo que no había razón para registros de los votos en papel (sic) que pudieran ser verificados en forma independiente (‘el negocio del voto’)” ¿Para qué tanta alharaca coreografía seudodemocrática?

Desde 2004 se practicaba la “venta del voto electrónico (nota: la fuente fue removida; http://bit.ly/2B0064f).

Diebold se enfocó luego a la tecnología “móvil” de los bancos y en 2008 fue seleccionado como el “único proveedor de cajeros bancarios automáticos (ATM) en los juegos olímpicos de Beijing” en ciertos recintos.

En 2008, United Tecnologies Corporation (UTC), con ingresos anuales por 60 mil millones de dólares –conglomerado de ingenieros para la defensa– con sede en Farmington, Connecticut, hizo una oferta por 2 mil 630 millones de dólares para comprar Diebold (ya con 17 mil empleados en el mundo), rechazada por ser muy baja (sic).

¿A poco en el Pentágono y su complejo militar-industrial creen que las elecciones son muy baratas?

PES, presidida por un hermano de WOD, fue vendida a un “competidor” –con quien acaparaba 80 por ciento del voto electrónico en todo EU– Election Systems & Software (ES&S). Nada mejoró porque proliferaron las controversias del manejo electrónico de ES&S.

En 2009, Bank Technology News colocó a Diebold como el primero en el ranking de proveedores ATM (cajeros bancarios). ¿Quién hará el ranking del fraude electoral electrónico “screen touch” donde Diebold descolgaría el primer lugar?

WOD, súbdito de Baby Bush y mandamás de Diebold, abandonó en 2005 su empresa debido a una investigación de la comisión bursátil (SEC) por “información privilegiada”.

Kim Zelter, reportero en ciberseguridad del NYT, expuso: “El mito de la máquina de votos a prueba de hackers”.

No hay necesidad del screen touch para operar un fraude electoral, como sucedió en México cuando en colusión con el IFE, Diego Zavala, hermano de Margarita y cuñado del expresidente Calderón, fue atrapado con su empresa Metadata /Hildelbrando SA de haber proveído el software del alterado padrón electoral.

En la etapa aciaga de Woldenberg Karakowsky, expresidente del IFE, que por tanta fetidez cambió su nombre a INE –y cuyo cuñado fue señalado de tener vínculos con la CIA con su empresa Bacardí–, fue “hurtado” su software que reapareció mágicamente con el FBI y con Choice Point vinculado a Jeb Bush, según el investigador británico Greg Palast.

http://alfredojalife.com

@AlfredoJalifeR_

https://www.facebook.com/AlfredoJalife

Comentarios