Espero de verdad podamos ver, analizar, y es por ello que comparto este pequeño estudio, y sea interesante para todos, como una presente y futura referencia, para saber y entender más como lo que el señor Trump dice y ladra, afecta y afectará a la vida total en occidente y en todos lares, así como y aún más en los países vecinos, como México: pues bien, arrancamos con estos antecedentes, para terminar viendo hasta dónde, dentro de cada uno de nosotros nos pueden dañar las nefastas y tristemente célebres frases o discursos del presidente de Estados Unidos.
En las ciencias humanas y sociales, las emociones son objeto de diversos enfoques que dependen de la especificidad de cada disciplina. Dichos enfoques fueron objeto de reflexión en la filosofía antigua (Aristóteles), después en la latina (Cicerón) y contemporánea (fenomenología), y la pregunta que se plantea, entonces, es la de saber si, frente a esas otras disciplinas humanas y sociales, esta noción puede ser objeto de un estudio específicamente de lenguaje.
Responder afirmativamente a tal interrogación supone que se delimite el marco de abordaje en el cual inserta esta noción, que se describan las condiciones de su aparición y que se muestre cómo funciona. El objetivo no puede ser el de responder en este espacio globalmente a dicha tarea. Sin embargo, se tratará de presentar una problematización discursiva de la emoción y se ilustrará con el ejemplo de la presencia de las emociones en el discurso populista.
La emoción en el centro de las ciencias humanas y sociales:
El punto de vista de un análisis del discurso se distingue de aquel de una psicología de las emociones que trataría de estudiar, ya sea la reacción sensorial de los individuos en relación con las percepciones que estos tendrían de un mundo cuyas manifestaciones desempeñarían el papel de un detonador de pulsiones, puesto que es verdad que ciertas emociones pueden ser provocadas fisiológicamente y, aún más, pueden ser medidas químicamente (como el estrés, la angustia o el miedo); ya sea las disposiciones de humor o de carácter de los individuos que pueden ser categorizadas de acuerdo con las tendencias o inclinaciones de esos individuos a tener comportamientos recurrentes, lo que determinaría en ellos tipos de naturaleza de carácter (llamado también “temperamento”) como el ser colérico, atrabiliario, miedoso, angustiado, rencoroso; ya sea las reacciones de comportamiento de los individuos –sean fingidas o reales– frente a eventos que se producen en el mundo o como producto de la acción que otros tienen sobre ellos, reacciones que pueden ser objeto de una categorización similar a las precedentes, pero en una perspectiva diferente, ya que no se trata aquí de describir una determinada naturaleza del individuo, sino una reacción relativa a la situación en la cual el individuo reacciona. En esta perspectiva, desembocamos en la definición de categorías como la vergüenza, el orgullo o la vejación.

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Asesor especialista en políticas públicas de alta injerencia social, licenciado en derecho por la UNAM, maestro en tecnologías de la información con carácter social, productor y director de cine (cortometrajes y películas independientes) y de televisión (documentales y comerciales). Cambridge English: Proficiency.