El coordinador parlamentario de Morena Ricardo Baptista González insistió en que el gobernador Omar Fayad debe dejar de interferir en su bancada: le pidió abstenerse de hacer declaraciones mediante las cuales busca dividirlos, aunque esta vez fue más allá. Resulta que el legislador, quien también es presidente de la junta de gobierno del Congreso, reveló que existe una estrategia para dividir a las bancadas de Morena que va más allá de declaraciones que buscan sembrar cizaña; según Baptista, el Ejecutivo ha intentado premiar a quien decida separarse del grupo morenista ofreciendo obra pública, cero auditorías, e incluso dinero en efectivo. Esas acusaciones hablarían de que el Poder Ejecutivo estatal está determinado y dispuesto a ir lo más lejos posible en su intento de dividir y vencer a quienes hoy se alzan como su contrapeso en el Poder Legislativo. Lo interesante es que esa estrategia no sería exclusiva de Hidalgo, sino que es llevada a cabo en otros estados de la República. Según Baptista, durante un encuentro con coordinadores parlamentarios de otros estados y con la secretaria de Gobernación Olga Sánchez, salió a relucir el plan mediante el cual gobernadores buscan dividir y vencer, como dicta la máxima. Pero además, según Baptista, los mandatarios que presumen cercanía con el presidente de la República se conducen bajo un doble discurso, en el que se muestran como ovejas ante Andrés Manuel López Obrador, pero actúan como lobos en el ámbito local. Veremos qué responde el gobernador Fayad, pero por lo pronto la especie que lanzó ayer Baptista es bastante grave. De filón. Dice el superdelegado Abraham Mendoza Zenteno que 57.5 por ciento de los 200 mil beneficiarios del programa Pensión para el bienestar de las personas adultas mayores en Hidalgo no está bancarizado, lo que hace muy vulnerable a ese sector de la población cada vez que acude a cobrar sus apoyos en efectivo. Los bancos aquí tienen mucho trabajo que hacer.

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