¿Si tuvieras apenas una hora para encontrar la felicidad, en dónde la buscarías? En Dolores o la felicidad del dramaturgo mexicano David Olguín, bajo la dirección de Ramsés Figueroa, los actores de la generación 25 de la licenciatura en arte dramático del Instituto de Artes (IA) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) nos cuentan la historia de Lola, “otra mujer que se busca a sí misma”. Otra mujer sola. Otra mujer que se cuestiona. Otra mujer que salta al vacío tratando de encontrarse, tratando de reconocerse feliz entre tantas opciones que ella misma desconoce.

La obra de titulación está bajo la dirección de Ramsés Figueroa, quien apoya el proceso formativo de los ocho actores a través de una estética criteriosa que logra imágenes poderosas, las cuales llevan al espectador a reflexionar sobre los ideales de felicidad de una mujer en el siglo XXI y sobre la vulnerabilidad de esos mismos ideales a partir de una confrontación con los estereotipos plasmados en la sociedad.

La belleza, el matrimonio, las raíces, la sexualidad, el éxtasis, el dinero, la paz interior y la aceptación social son apenas posibles escondites, trampas o tal vez refugios que la felicidad encuentra para mantenerse vigente. Lola es otra mujer que la busca y al parecer no la encuentra en ninguna parte, pero su “estar perdida” es lo que legitima el derecho a esa búsqueda que en algún momento pareciera habernos sido otorgada por los dioses que tejen los hilos de nuestro destino y con los cuales pocas veces logramos verdaderamente dialogar.

En el escenario, María José Sánchez Mejía, Francisco Alexis Hernández, Kimberly Linares Copado, Dalia Margarita López Mendoza, Erivan Alberto Márquez, Nayomi Daniela Mejía, Víctor Esaú Salinas Hernández y Felipe de Jesús Vega Camacho son los actores que cuentan esa historia con poesía y sarcasmo, con la mirada abierta y soñadora de quien se quiere ganar los escenarios del mundo, de quien elige el teatro como una vía posible para encontrar la propia felicidad –o simplemente poder hablar de ella–, arrullando los sueños de Lola, que bien podría ser esa mujer que tenemos al lado justo ahora, tal vez cansada, algo bella, quizás llena de preguntas, miedos y esperanzas. Viva. A punto de tomar el próximo tren. A punto de “saltar al vacío” más cercano. Por todas las que no fue. Por todas las que puede llegar a ser.

Las últimas funciones de Dolores o la felicidad de David Olguín, bajo la dirección de Ramsés Figueroa, serán presentadas el 27, 28 y 29 de noviembre, a las 18 horas; la entrada será libre. El elenco, conformado por la generación 25 de la licenciatura en arte dramático del IA, deleitará al público durante 120 minutos.

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