Desde esta madrugada Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto, uno de los principales traficantes de droga que operaban en México en los años 70 y hasta mediados de los 80, fue trasladado al Condado de Sayavedra, en Atizapán de Zaragoza del estado de México, en prisión domiciliaria, sujeto a videovigilancia y supervisión policial  directa.

El capo deberá permanecer los siguientes nueve años dentro de su domicilio, podrá recibir visitas y hablar por teléfono directamente con la persona que él quiera; sin embargo, todo ello quedará registrado y será observado por personal de seguridad penitenciaria y de la Policía Federal.

Al filo de las 23 horas de ayer, Fonseca Carrillo salió del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 2, en Puente Grande, Jalisco, custodiado por personal del Ejército, la Policía Federal y de personal del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social.

La Comisión Nacional de Seguridad, en cumplimiento a la resolución del segundo tribunal con sede en ese estado, llevó al que fuera uno de los fundadores del cártel de Jalisco hasta el Aeropuerto Internacional de Guadalajara y posteriormente a la terminal área de Toluca.

Luego, bajo fuertes medidas de seguridad, Don Neto fue llevado a la casa de la cual no podrá salir si no es para tratarse alguna afección médica, siempre bajo autorización del juez y la vigilancia de los agentes federales.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo ayer que “la Comisión Nacional de Seguridad agotó todas las posibilidades legales para que este delincuente pueda seguir en prisión. Sin embargo, por mandato de juez se nos ordena, instruye que se pueda dárseles la libertad para seguir su proceso“.

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