En la industria alcoholera suele ocurrir que conflictos de interés echen a perder proyectos empresariales que implican desde la generación de empleos, hasta convertirse en fuente captadora de divisas.
Ese es un sector en el que miles de millones de dólares impactan a intereses de los grandes consorcios ligados a lo que se denomina industria vertical, es decir, aquella que tiene una cadena que concluye más allá de la comercialización. Por tanto, cada quien quiere su tajada y cada quien abona en espacios que lindan en la corrupción.
Por ejemplo, he recibido información relativa a la Norma Oficial Mexicana 199-SCFI-2015, relacionada con la certificación de bebidas alcohólicas. Y se plantea una pregunta: ¿Por qué una Norma Oficial Mexicana que ya fue aprobada y que contribuiría a certificar bebidas alcohólicas con estándares de calidad más estrictos sigue sin publicarse en el Diario Oficial de la Federación (DOF)?
Se parte del rigor del trámite, en el que la Secretaría de Economía debe gestionar la publicación de la NOM 199-SCFI-2015, pero –cita el texto—“fuentes confiables aseguran que si no se ha concretado esta acción es porque hay un conflicto de intereses de por medio”. ¿Será?
El fundamento de ese asunto puede ser lo que refiere el más reciente informe del Consejo Regulador del Mezcal, en el sentido de que en el 2016 se produjeron 3 millones 28 mil litros de esa bebida, que implica un incremento de 32.37 por ciento respecto de los 980 mil 375 litros que se producían cinco años atrás.
Aquí entra en activo la NOM 199, cuya consecuencia aplicable es que los más beneficiados serán los consumidores y los productores, toda vez que la regulación propiciará crecimiento del sector y condiciones más justas en el mercado.
Pero, ¿por qué no ha sido publicada? A la pregunta corresponde otra pregunta que no es capciosa: ¿será que la Secretaría de Economía y sus instancias están velando por los intereses de los personajes que solo son envasadores, esto en claro detrimento de los productores y los consumidores?
Y es que mire usted, de acuerdo con el documento que me ilustra y fundamenta, en los últimos cinco años el envasado nacional ha incrementado en 14.57 por ciento y, mientras en 2016 se envasaron un millón 854 mil 840 litros, una diferencia de 158 mil 344 litros con relación al envasado para exportación que alcanza los 2 millones 013 mil 184 litros.
En ese tenor, otra pregunta considera si acaso la Secretaría de Economía estará soslayando a las quejas interpuestas contra los representantes del Consejo Mexicano Regulador de la Calidad de Mezcal (Comercam).
Bueno, siempre de acuerdo con la información disponible, Alfredo Conde de la Cruz, representante de la Asamblea General del Producto Agave Mezcal, ha informado acerca de la expedición de un recurso legal que pide apoyo explícito de la Secretaría de Economía para que se haga una revisión sobre la forma cómo se está manejando el Comercam.
Además, Conde de la Cruz ha dicho que está de acuerdo con la NOM 199, norma que regularía la industria de las bebidas alcohólicas en beneficio de productores y consumidores una vez que la Secretaría de Economía pueda efectuar su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
¿Cuál será la inclinación de la Secretaría de Economía dentro de ese conflicto entre actores de un mismo sector?
¿Será que la demora en la publicación de la NOM 199 es un indicador de la postura que está tomando la Secretaría de Economía?
Y es que –aduce la información– la Norma Oficial Mexicana 199-SCFI-2015 busca evitar que los consumidores de alcohol adquieran bebidas con composición engañosa, así como bebidas que podrían resultar dañinas para la salud.
Pese a que la puesta en vigor de la también conocida como NOM 199 contribuiría a frenar la circulación de bebidas ilegales o de baja calidad, su publicación en el Diario Oficial de la Federación sigue postergándose. Y se plantean dos preguntas. A saber:
“¿Acaso se intentará proteger a los productores que no cumplen con los estándares de calidad básicos y que promocionan sus productos a partir de publicidad engañosa para el consumidor?
“¿La demora en la publicación de la NOM tendrá que ver con la existencia de protección alguna al mercado negro?”
En este asunto hay un punto de alto riesgo. Y es que en 2015, la Cofepris reportó que cuatro de cada 10 botellas de alcohol que circulaban por el mercado estaban adulteradas.
Y los decomisos de alcohol clandestino han ido en aumento: en 2016 aseguraron 300 mil litros de líquido adulterado en Puebla, Jalisco y el Estado de México. Para marzo de este año, 2017, se retiraron 40 mil litros en Aguascalientes.
Una pregunta que se plantea en el documento y con la que coincido:
¿Será que la Secretaría de Economía tiene falta de visión y por ello no ha aprobado una norma que contribuiría a que el sector de las bebidas alcohólicas aporte mayormente al desarrollo económico? Digo.

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