+Recuperación llevaría cuatro años

+AMLO, petróleo y coronavirus, los responsables

Primero, las políticas socializantes del Gobierno de López Obrador: sin crecimiento económico, aniquilar las inversiones, acabar con la confianza empresarial, regalar dinero sin generarlo, no crear empleos, desprecio a pequeñas y medianas empresas, atacar al sector privado, acabar de destruir a Pemex. El resultado: cero por ciento de crecimiento en 15 meses de gobierno.

Segundo, el desplome de los precios internacionales del petróleo que terminó por arruinar las débiles finanzas de nuestro país.

Tercero, el coronavirus que llevó a la recesión mundial. (En la praxis, México ya estaba en recesión económica desde el arranque del año, al no crecer durante tres trimestres consecutivos, según los reportes del Inegi).

Hoy por hoy, el pronóstico global es que la economía mexicana caerá entre menos cuatro y menos siete por ciento.

Es decir, 2020 será otro año perdido en lo económico para los mexicanos. Sí, como el 2019: sin crecimiento. Así concluirá el primer tercio del sexenio de AMLO: con cero crecimiento financiero.

Y durante 2021, 2022, 2023 y 2024, México necesitaría crecer, al menos, al uno por ciento cada año para emerger y llegar así ¡al cero por ciento inicial que registró en 2019! Es decir: a su nivel de arranque, si la economía se desploma en menos cuatro por ciento. Saldrían tablas.

¿Pero qué pasa si se derrumba en menos 7 por ciento, como lo pronostica JP Morgan? Pues aun creciendo a un ritmo del 2 por ciento anual durante cada uno de esos cuatro años restantes, apenas alcanzaría un crecimiento promedio sexenal del ¡1 por ciento! Ya ni hablar de crecer al 3 o 4 por ciento anual. Imposible, al menos, con el tipo de gobierno que seguirá practicando López Obrador: con desprecio absoluto a la inversión privada, a la generación de empleos útiles, al apoyo a las empresas. AMLO no cambiará. Continuará con la política económica –por llamarla de alguna manera–, de regalar dinero vía programas sociales para mantener aceitada a su base electoral. Dinero a cambio de votos para 2021 y 2024. Pero es dinero que no es generado con productividad, sino que sale de los impuestos y de los fondos de emergencia financiera que este gobierno está agotando de manera alarmante. Así no es posible aspirar a un crecimiento sostenido.

Aún más: de acuerdo al reporte de la OECD del pasado dos de marzo, durante la primera mitad del sexenio de AMLO, el país solamente crecerá –es un decir–, en 0.66 por ciento en promedio anual. Nada, pues.

Así que no es cuestión de odios ni de fanatismos. No va por ahí.

Es un asunto estrictamente de cifras, de políticas económicas y de escenarios financieros.

Y esos parámetros nos indican que, al menos en materia económica, el sexenio del señor López ha concluido.

Se terminó.

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Las cifras no mienten: México está al filo de la quiebra financiera.

La pésima conducción económica del gobierno de AMLO por cuestiones ideológicas, políticas o de capricho –como sea–, llevaron al país a la recesión en solo 15 meses de la mal llamada Cuarta Transformación.

Luego, llegó el desplome petrolero. Y el coronavirus. ¡Y sálvese quien pueda! AMLO. Petróleo. Coronavirus. Una mezcla dolorosa para los mexicanos.

Aquí, las cifras irrebatibles. Que desalientan. Y que preocupan profundamente al corto, mediano y largo plazo: JP Morgan advirtió que la economía mexicana caerá, en la actual crisis, en un menos siete por ciento. Similar al 2009 (menos 6.

5 por ciento), cuando reventó la crisis inmobiliaria que llegó desde Estados Unidos (EU) y que quebró a economías enteras, como las de España y Grecia. Citibanamex había pronosticado desplome del menos cuatro por ciento. Es decir: hundirnos aún más en el agujero del no crecimiento.

Standard & Poor’s degradó financieramente a México, redujo un grado su deuda pública, rechazó las políticas económicas del gobierno y ahora estamos a un escalón de perder el grado de inversión como país. ¿Qué significaría ello? Casi nada: anunciar que deben retirar su dinero de México por insolvente.

Bank of America estimó también un desplome del menos cuatro por ciento para la economía mexicana en 2020.

Tan solo en el segundo trimestre del año, JP Morgan espera una caída económica en México del… ¡15.5 por ciento! Petróleos Mexicanos (Pemex), perdió durante 2019 –primer año de gobierno de López Obrador–, cerca de ¡35 mil millones de dólares!, equivalentes a 658 mil 130 millones de pesos. “De Pemex yo me encargo”, solía decir AMLO desde su campaña presidencial en 2006. Pues vaya que se encargó…para mal. Ha sido el año más desastroso en la historia contemporánea de Pemex. Una tragedia para el país. Sus pérdidas financieras crecieron en 92 por ciento durante el año pasado. Se calcula que con el dinero que ha perdido Pemex con la 4T, hubieran podido construir dos veces el aeropuerto de Texcoco. Representa un cinco por ciento más que el presupuesto total del sector Salud en 2020. “Es el resultado de cerrarle la puerta a las asociaciones, de enfocarse en malos campos, pequeños y sin productividad, y pensar que solo es perforar a lo bestia”, determinó el experto en Energía Gonzalo Monroy. ¿Quién responde por ese crimen financiero? Bank of America advirtió que en 2020 Pemex perderá alrededor de ¡20 mil millones de dólares por la crisis petrolera! La mezcla mexicana de exportación registra su mínimo histórico, al ubicarse en 10.37 dólares por barril. Producirlo cuesta alrededor de 14 dólares por unidad.

Inversión Extranjera Directa (IED) en 2018: 27 mil 34 millones de dólares. 2019: 22 mil 693 millones de dólares. Un desplome del menos 16.1 por ciento. (Fuente: Banco de México. Balanza de Pagos).

La inversión privada se redujo en cuatro por ciento.

La inversión bruta cayó 5.01 por ciento en 2019. (Fuente: Inegi).

Por la cancelación de la empresa cervecera en Mexicali, el gobierno mexicano deberá pagar, en su estimación más baja, 20 mil millones de pesos, el equivalente a siete aviones presidenciales.

Sí, la economía mexicana con López Obrador ha sido un desastre rotundo.

Un fracaso absoluto.

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“El virus no es algo terrible ni fatal”, refirió con desenfado AMLO el 28 de febrero de este año. “Se avizora una crisis económica por coronavirus…vamos a ver cómo nos va”, advirtió AMLO el 22 de marzo. Justo tres semanas después.

¿Cómo nos va a ir a los mexicanos con esta crisis, pregunta el presidente? Pues muy mal. Pésimo. ¿Por qué? Van dos datos estremecedores: De los 300 mil millones de pesos que este gobierno recibió del Fondo de Estabilización Presupuestaria para utilizarlo en caso de emergencias (como la provocada precisamente por el coronavirus), la 4T ya gastó la mitad en gasto corriente.

Si la economía cae en menos cuatro por ciento, se perderán más de 800 mil empleos formales, de acuerdo al Consejo Coordinador Empresarial. Habrá que sumar las 200 mil plazas perdidas en 2019. Es decir: con AMLO, se perderían alrededor de un millón de empleos.

“López Obrador debe dar un golpe de timón, debe cambiar de rumbo”, escriben algunos periodistas y analistas. Pierden su tiempo. AMLO es un animal político que se va a morir con la suya: socializar a tope la economía y justificar, así, medidas muy preocupantes a futuro, como estatizar a empresas productivas, obsesión que trae desde el 2006. Pero ese es otro tema que abordaremos en próximas entregas.

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