El presente artículo está dirigido a todas aquellas personas que son admiradoras del arte en sus diferentes expresiones que, haciendo remembranza a la historia, esta nos indica que con el surgimiento del homo sapiens, el arte tuvo una función ritual y mágico-religiosa que fue cambiando poco a poco con el transcurso del tiempo y, por lo mismo, la definición específica de arte varía de acuerdo a la época y la cultura.
No puedo dejar mi embeleso cuando escucho hablar sobre arte. Y es que el arte es la mayor expresión del alma. El alma es movida por los sentimientos para crear arte, sentimientos de amor y de odio, de rencor y de dolor, de felicidad y de tristeza.
Pero, ¿qué es el arte? Está considerada como una actividad en la que el ser humano realiza su creación con intención estética, usando sensación de realidad o expresando su sentimiento por medio de bellas y diferentes formas con la utilización de la materia, la imagen o el sonido; obteniendo como resultado un conjunto de obras que de acuerdo a la época, son las tendencias o estilos del momento, tales como el arte románico, arte moderno, arte gótico, etcétera.
Admirables son las obras de arte de mujeres como Sofonisba Anguissola, quien fue una pintora italiana considerada la primer mujer pintora de éxito del Renacimiento, o como Elfrida Andreé, compositora sueca y quien además se convirtió en gran defensora del feminismo o, Yvonne Domenge, escultora mexicana cuyas obras se hallan en instituciones tanto a nivel nacional como internacional.
Todas esas mujeres han sido movidas por sus sentimientos. Por lo que se podría decir que el arte es el resultado de una vida donde reina la felicidad, sin embargo, grandes obras de arte traen consigo historias de tragedia o de tristeza, ejemplo de esto es la vida de Edith Piaf.
Edith Giovanna Gassion nació en París en 1915 y murió en Provenza en 1963, cantante y letrista francesa, cuya vida estuvo marcada por la desdicha desde su más tierna infancia, lo que ejerció en ella la influencia decisiva sobre su estilo interpretativo, lírico y desgarrado al mismo tiempo, quien por su aspecto físico y totalmente desvalido sirvió para que se le conociera universalmente con el nombre de Piaf (gorrión)
Su infancia fue triste. Hija de un contorsionista acróbata y de una cantante de cabaret, padres que se separaron muy pronto; la madre, alcoholizada y enferma, dejó la custodia de Edith a su marido (también alcohólico) y a una abuela paterna.
La situación empeoró cuando Edith, con 16 años, resultó embarazada. En 1932 tuvo una hija a la que llamó Marcelle, quien murió a los dos años. La vida de la cantante quedó marcada por esa tragedia.
Su vida cambió cuando, cantando en la calle, un transeúnte muy elegante se paró a escucharla. Ese hombre resultó ser Louis Leplée, propietario del cabaret Gerny’s, uno de los más conocidos de París. Tras una pequeña prueba Edith fue contratada de inmediato. Su éxito no tardó en llegar y fue conocida como Môme Piaf (pequeño gorrión). En 1946 viajó a Nueva York y conoció al amor de su vida, el boxeador Marcel Cerdan, quien murió en 1949 al estrellarse el avión en que viajaba. Fue a la vez la época de sus grandes éxitos: La vie en rose o Les trois cloches.
En 1950 colaboró con Charles Aznavour en canciones como Jezébel; fue el año además en que triunfó en el Olympia, mientras que en 1956 lo haría en el Carnegie Hall de Nueva York. Tras un accidente, Edith en un estado lamentable se hizo adicta a la morfina. Una larga lista de enfermedades le fue diagnosticada, y en 1959 se le descubrió un cáncer.
Sus últimos años vivió alejada de los escenarios junto a su nuevo marido, el griego Theo Lambukas. En junio de 1961 fue premiada por la Academia Charles Cros por su carrera artística. Murió en Provenza el 11 de octubre de 1963.
El alma de la pintora mueve el pincel sobre el lienzo, así como el viento mueve las hojas, el alma de la escultora moldea el material, así como las olas moldean las rocas del mar, el alma de la cantante adorna de sonidos bellos el entorno, así como el gorrión adorna de sonidos bellos las mañanas. En esta historia hubo una mujer.

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