Efectuó INAH importantes labores de restauración

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Pachuca

A lo largo del año, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) llevó a cabo destacados trabajos de restauración sobre un variado universo de bienes culturales, entre elementos arqueológicos, esculturas, inmuebles, pintura de caballete y pintura mural que, en su conjunto, representan más de cinco siglos en el devenir histórico-social de la nación mexicana.
De esa labor destaca la conclusión del proyecto de restauración de la escultura ecuestre de Carlos IV, conocida popularmente como El caballito, en el centro histórico de la Ciudad de México; intervención sin precedentes que consiguió restablecer la integridad de la superficie metálica en la obra de Manuel Tolsá, afectada por más de dos siglos de intemperismo y por una intervención inadecuada realizada en 2013.
Tras hacerse cargo del proyecto en mayo de 2016 y ejecutar una primera fase de diagnóstico y propuesta de trabajo, los restauradores y conservadores del INAH lograron hitos como la recuperación del recubrimiento pictórico verde-marrón original en la escultura. La intervención también incluyó limpieza y mantenimiento en el núcleo del basamento y el pedestal que sostiene a El caballito, así como de las tres placas, dos de mármol fechadas en 1852 y una de cobre que data de 1979, dispuestas en sus costados oriente, poniente y sur.
En la recuperación de ese elemento intervinieron más de 160 profesionales adscritos a áreas del INAH, como las coordinaciones nacionales de conservación del patrimonio cultural (CNCPC) y de monumentos históricos (CNMH), y la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (Encrym), además de especialistas de otras instituciones nacionales y del extranjero.
En materia de arqueología, el INAH concluyó los tratamientos de conservación, restauración y estabilización del esqueleto prehistórico femenino de Naia, descubierto en una oquedad denominada Hoyo Negro dentro de una cueva sumergida en Tulum, Quintana Roo. Los restos óseos, cuya antigüedad se calcula entre 13 mil y 12 mil años antes del presente, fueron trasladados al Museo Nacional de Antropología para su resguardo y correcta preservación.
Otro proyecto que culminó en 2017 fue el Camarín de la Virgen de Loreto, en el Museo Nacional del Virreinato, ubicado en Tepotzotlán, Estado de México. Reabierto al público luego de tres años de labor, dicho espacio recobró la estabilidad de todos los elementos resguardados en su interior, entre ellos ocho retablos de madera tallada y dorada, ocho pinturas del artista novohispano Miguel Cabrera, 3 mil 900 mosaicos de talavera y cerca de 300 metros cuadrados de estuco.

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