Magníficos pero a la vez malignos… Así es como deberíamos calificar a Coldplay. Y es que, por un lado, son la banda llenaestadios más grandiosa de la actualidad mientras que, en el otro extremo, son una cruel maquinaria diseñada para explotar sencillos complacientes al por mayor… Pero bueno, elogios y críticas aparte, el cuarteto inglés hace una pequeña aparición en este 2017 para presentarnos Kaleidoscope, su nuevo material de corta (cortísima) duración.
Como la mayoría sabemos, Coldplay hizo pacto con Satanás con el fin de convertirse en la agrupación más exitosa de la actualidad: lejos quedaron los días de canciones tristes a la Radiohead porque ahora nos encontramos con un cuarteto que le canta a la pasión, a la vida y a cuanta cosa se deje con tonos y notas de Brian Eno. ¿Lo mejor (o peor, depende de la perspectiva)? Que han perfeccionado esta estrategia por casi cerca de una década, así que su nuevo EP no podía faltar a la cita.
Así las cosas, Kaleidoscope es una serie de cinco temas que funge como digno escudero de A head full of dreams, último álbum de Coldplay publicado en 2015. Para tan breve regreso, el cuarteto reclutó por enésima vez a su musa Brian Eno al tiempo que regalan algunos minutos a Big Sean, quien brinda nuevos bríos a la onda ambiental coldplayesca de la que estamos acostumbrados, con lo que se logra una mezcla agradable aunque no es nada que no hayamos escuchado antes por parte de la banda.
Aquí aparecen “Something just like this”, sencillo publicado en 2016 y que resulta una colaboración con The Chainsmokers. Colorida y sabrosa como gelatina Jello, es obligatorio tenerla en tu lista de reproducción, en especial porque la versión que contiene este EP es una en vivo. “All I can think about is you”, por su parte, es un Coldplay jugando con los sonidos más densos de Brian Eno. Aunque puede ser soporífera para algunos, lo cierto es que es lo más soberbio de Coldplay en esta placa de corta duración.
“Miracles (someone special)” compite en la misma carrera que “Something just like this”: un tema para sentirnos bien con nosotros mismos y con el mundo, una vibra radiante hasta para las tardes más lluviosas y un poco de chicle de fresa para hacer bombas y bailar hasta que el cuerpo aguante. “A L I E N S” contagia por su onda cowboy del espacio y las reminiscencias a los Thom Yorke y Damon Albarn más experimentales; sin embargo, termina cayendo en los mismos vicios de la banda desde su etapa ambiental: demasiada solemnidad termina por ser sosa.
En fin, podemos tomar a Kaleidoscope de dos maneras posibles: como un grato complemento del último disco de Coldplay (que en realidad debió ser publicado en una versión de lujo de A head full of dreams o como una oportunidad desperdiciada que exhibe, una vez más, a una agrupación que repite su rutina hasta el cansancio pero que aun así cosecha el éxito. Y así son los caleidoscopios: un brillo destellante que impacta la vista pero que, tras un giro de muñeca, puede tornarse en completa opacidad.

@Lucasvselmundo
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Licenciado en ciencias de la comunicación y maestrante en ciencias sociales. Reportero ocasional y columnista vocacional. Ayatola del rock n’ rolla. Amante de la cultura pop, en especial lo que refiere a la música, el cine y los cómics. Si no lo ve o lo lee, entonces lo escucha. Runner amateur, catador profesional de alitas.